11 mayo 2016

ESTO ES FÚTBOL


Creo que lo que sucedió el pasado jueves en el estadio de Anfield antes del partido Liverpool-Villarreal es bastante más emocionante que un capítulo de la sexta temporada de “Juego de tronos”. Y creo que Anfield es más emocionante que “Juego de tronos” no porque, como diría Jorge Luis Borges, en “Juego de tronos” salgan dragones de vez en cuando contagiando de puerilidad todo el relato, sino porque lo que le pase o le deje de pasar a Jon Nieve nunca tendrá la carga emocional de un estadio cantando “You´ll Never Walk Alone” en una semifinal de una competición europea. En el escudo del Liverpool está el “Liverbird”, el pájaro símbolo de la ciudad que sostiene una ramita en el pico, que impresiona más que el aliento de fuego de los dragones de Daenerys Targaryen; y en el pasillo de entrada al terreno de juego de Anfield hay un cartel que dice “This is Anfield” que hace que las piernas de los jugadores que visitan Anfield tiemblen más que los corazones de los que llegan a Desembarco del Rey. Pero el principal argumento en favor de la superioridad emocional de Anfield, y del fútbol en general, sobre “Juego de tronos”, y las series televisivas en general, es que es más difícil evitar que nos destripen el resultado de un partido de fútbol que intentar no saber si un personaje de “Juego de tronos” está vivo o muerto.

¿Les parece difícil estar en la cola del pan, viajar en autobús, tomar el café en un bar, ver las noticias, encontrase con unos conocidos o navegar por internet sin enterarse de qué fue eso tan importante que pasó en el segundo capítulo de la sexta temporada de “Juego de tronos”? Intenten comprar pan, ir al trabajo en autobús, apoyarse en la barra de un bar, sentarse en el sofá a ver el telediario, charlar con los amigos o encender un ordenador sin saber a los tres segundos (puede que cuatro) que el Real Madrid ganó al Manchester City o que la eliminación del Villarreal ante el Liverpool evitó un pleno de equipos españoles en las finales de las competiciones europeas de fútbol. ¿Los seguidores de “Juego de Tronos” tienen que hacer equilibrios para evitar que alguien les destripe la serie? Los futboleros saben que ni Houdini puede escapar del fútbol y que es mucho más difícil vivir sin saber quién jugará la final de la Liga de Campeones que vivir sin saber si Jon Nieve está vivo o muerto. Esto es fútbol.