23 enero 2009

"OBAMA"


¡La leche! ¡Vaya primer capitulazo! Esto es una superproducción y lo demás son tonterías. Se estrenó el pasado martes a las 6 de la tarde "Obama", la serie norteamericana que más expectación ha levantado en las últimas temporadas, y la verdad es que su primer episodio no defraudó a ninguno de los millones de espectadores que siguieron la emisión worldwide. El argumento es sencillo: a comienzos del siglo XXI el mundo se halla envuelto en una crisis bélica, económica y moral sin precedentes. Países de referencia como Rusia, Irán o los EE.UU. se encuentran dirigidos por algunos de los mandatarios más abyectos de su historia. Las nuevas tecnologías están cambiando el planeta de una manera tan rápida y radical que ni los analistas más preparados pueden atisbar. Y en medio de este drama un joven demócrata afroamericano llega al poder del país más importante del mundo y provoca la mayor ola de entusiasmo planetario de los últimos 50 años hablando de los valores clásicos de los padres de la patria y de la refundación de América para devolvérsela a la gente de la calle.

Técnicamente, "Obama" es un spin-off de "Bush", una serie de ocho temporadas que acaba de terminar y en cuyos últimos capítulos ya aparecía el personaje de Barack Hussein Obama. Pero la calidad del primer capítulo nos hace presagiar que pronto olvidaremos la espantosa realización y los pésimos guiones de la serie precedente ante el empuje de un personaje que deja pequeños al David Palmer de "24" o al Josiah Eduard Bartlet de "El ala oeste de la Casa Blanca". Millones de extras, rodajes en lugares históricos como el Capitolio o la Casa Blanca, música de Bruce Springsteen, U2 y Aretha Franklin, cameos de Dustin Hoffman o Michael Jordan. Y, sobre todo, la trama más fascinante de la historia de la narrativa moderna. Estamos todos en vilo por saber cómo se va a ir desarrollando esta primera temporada.

5 comentarios:

Theo dijo...

Yo me conformaría con que no nos llenasen la programación con secuelas e imitaciones locales... porque los veo venir!!!!

Saludos!

Edmond dijo...

Bueno, a ver como evoluciona la serie, que hay muchas que en su primera temporada son impresionantes y luego flojean y se hacen insoportables. Y además en la música, también hubo partitura de John Williams, flojita, pero no lo pueden decir muchas series de TV.

Alex dijo...

Increible. Para hablar de política en un blog de televisión, una extensión metafórica bestial.

Ojalá la gestión de EEUU de los últimos 8 años hubiese sido realmente ficción. Podría haber terminado con Bush tirandose de un puente y despertandose 8 años antes, junto a Belén Rueda... Que narices, mucho mejor si hubiese terminado tirandose de la azotea de un rascacielos y pasando a formar parte del decorado del asfalto.

Pero desgraciadamente la metafora no es cierta. Que bonito sería el mundo si fuese cierta... Gracias por los momentos idílicos en los que me has hecho pensar que podía haber sido cierta. Que pena que haya durado lo que se tarda en leer un par de párrafos.

Topanga Lawrence dijo...

Antonio Rico, está bien la foto de Obama tamaño superpóster. Se ve que eres un defensor entusiasta del refrán "burro grande, ande o no ande". En realidad no queda mal, porque Obama es bien parecido y eso, pero... ¿qué pasará cuando te toque hablar de Leticia Sabater? ¿Escogerás también la primera foto suya que aparezca en Google Imágenes? Puf, como lectora asidua de tu blog te rogaría encarecidamente que evitaras tal aberración.

Lilith dijo...

Bah, ya la he visto. Acaba mal. Al final el joven afroamericano soñador y valiente, cuyo nombre recuerda fonética e inquietantemente a Sadam Hussein y Osama, se convierte en un Power Ranger amarillo que al darle un puñetazo al malo de la película pierde el equilibrio y cae al abismo de las tentaciones yankis. No os la recomiendo. Demasiado futurista.

Habría sido mucho más interesante esa otra serie alternativa, que al final no se rodó por falta de presupuesto existencial, en la que la prota era una mujer, blanca, sí, pero con útero.