29 mayo 2011

VA EN SERIO / ES BROMA

Este artículo quiere recomendarles / no recomendarles que vean / no vean un programa estupendo / horroroso que emite Cuatro los domingos por la noche. Se llama “Perdidos en la tribu” y vale la pena seguirlo / esquivarlo.

Es mejor que pasen de “Perdidos en la ciudad”. Es la continuación tramposa de la tramposa “Perdidos en la tribu”. En “Perdidos en la tribu” unas familias españolas iban a vivir a lugares remotos con personas que ya tenían frecuentes contactos con occidente pero que habían sido convenientemente preparadas por el programa para parecer pueblos todavía aislados y así formar un bonito decorado en el que los españoles participantes pudieran jugar a antropólogos de vacaciones. Bueno, pues si entonces los espectadores podíamos ver lo raros que eran los demás cuando íbamos de visita a su casa, ahora, en “Perdidos en la ciudad” podemos ver lo raros que eran los demás cuando venían de visita a la nuestra. Aparta de mí este cáliz.

No se pierdan “Perdidos en la ciudad”. Da igual las trampas que tenga. Da igual que el programa fuerce las situaciones para ver cómo reaccionan unos desconcertados visitantes cuando ven cine en 3-D o asisten a una sesión de tuppersex. Es una estupenda ocasión para vernos a nosotros mismos a través de sus ojos, no más limpios ni verdaderos que los nuestros, pero sí diferentes y lejanos. Los árboles, rodeados de otros árboles, son los que más difícil tienen ver el bosque porque no disponen de la suficiente distancia para ver más allá de lo inmediato. En “Perdidos en la ciudad” podemos mirar a nuestro alrededor desde los ojos de los Himba y los Mentawai y ganar la suficiente distancia para ver más allá de nuestras narices dándonos cuenta de la clase de bosque en que vivimos.

En fin, espero que me hagan / no me hagan caso y que hoy por la noche vean / no vean este programa tan estupendo / horroroso que les recomiendo / no les recomiendo por /entre encima /debajo de todo / de nada.