25 mayo 2011

RODRIGO Y GEORGE

Jeremy Irons dice que cuando se enteró de que Rodrigo Borgia era un tipo con una buena barriga y nariz rotunda, decidió no interpretar al papa Alejandro VI en “Los Borgia” (Cuatro). Sin embargo, Neil Jordan convenció a Irons para que aceptara el papel con el argumento de que “Los Borgia” no trataría exactamente sobre Alejandro VI, sino sobre los abusos de poder. Por eso “Los Borgia” gira en torno a la figura de Alejandro VI, pero podría hablar del presidente estadounidense Bill Clinton o del primer ministro italiano Silvio Berlusconi. Ni Clinton, ni Berlusconi, ni George W. Bush están lejos de las tribulaciones del papa Alejandro VI.

De acuerdo. Pero Jeremy Irons interpreta a Alejandro VI en “Los Borgia”, y no a Bush en “Los Bush”. Se puede reflexionar sobre el poder utilizando como excusa al papa con peor fama de la historia de la Iglesia o a uno de los presidentes más nefastos de la historia de los Estados Unidos, pero escoger a Alejandro VI antes que a Bush tiene el peligro de que los tópicos, mitos y rumores sobre Rodrigo Borgia terminen por ocultar a Alejandro VI. No es lo mismo hablar de las horribles mentiras de Bush acerca de las armas de destrucción masiva en Irak que del nepotismo de Alejandro VI, su amor al lujo, su violación del celibato, la utilización del veneno como arma política y el incesto. El peligro de “Los Borgia” es que la reflexión sobre el poder se transforme en un batiburrillo de verdades sin contextualizar (Alejandro VI no inventó el nepotismo ni fue el primer papa que amó el lujo), cotilleos poco relevantes (otros papas beneficiaron a sus hijos), leyendas negras (el envenenamiento de los rivales políticos) o puras fantasías (las acusaciones de incesto). Falta perspectiva histórica para que Jeremy Irons pueda protagonizar “Los Bush”, pero sobra mitología para convertir a Alejandro VI en un papa tan guapo y sinuoso como Jeremy Irons.

Espero que George W. Bush no tenga la suerte de que dentro de quinientos años su serie sea protagonizada por un actor como Jeremy Irons. Y ojalá que para promocionar “Los Bush” alguien recuerde la frase de Tácito: “Tras un mal príncipe, el primer día es el mejor”.