18 julio 2013

NIEVES Y AMPARO


Qué emocionante es el estreno de un programa. Como todo comienzo, está preñado de esperanza por un porvenir rebosante de oportunidades, de ilusión por los primeros pasos que nos llevarán a destinos ignotos, de alegría por compartir la ventura de una nueva aventura. Tanta dicha es solo comparable a la caricia rosada de la aurora, al despertar de un bebé que abre sus ojos a un mundo nuevo, al momento en que una golondrina alza el vuelo prometiendo nuevas piruetas, más nidos en otros balcones, un futuro venturoso, dos futuros venturosos, un ámbito bucólico, un… una…

En efecto, Telecinco estrenó anteayer por la noche “Campamento de verano”, y para ilusionar a la audiencia, anunció el nombre de once de los doce seres humanos que concursaban en este nuevo reality de mierda que ni es “nuevo” porque parece un híbrido entre “Acorralados” y “Supervivientes”, ni es reality porque es una realidad más manipulada que la cara de Belén Esteban, pero que promete basura a la altura de lo que el vertedero que la produce nos tiene acostumbrados.

Repasando la lista de concursante y su cualificación personal, surge la duda: todos están nominados solo por participar, pero ¿cuál de todos será el que hará que me autoexpulse de semejante bodrio? La lista es tentadora: el padre de una de “Gran hermano”, un saco de clembuterol de “Gandía Shore”, uno de los actores de “Un príncipe para Corina”, una pretendienta de “Mujeres y hombres y viceversa”, Karmele Marchante, ese ser, de “Sálvame”, una paquete de “Mira quién salta”, una exconcejala socialista que encontró una manera más rápida de trincar que la política, e incluso, ¡oh, cruel paradoja!, un tipo famoso por haber sido participante anónimo en “Supervivientes”…  Uf, todos merecen el premio, pero creo que la carrera más denigrante es la de la exconcejala, así que, ilusionado, esperanzado y alegre ante el estreno, mando “Campamento de verano” a la porra gracias a Olvido Hormigos, y dedico la noche del martes a charlar con mis primas Nieves y Amparo, que están pasando unos días en La Milera y no son famosas ni falta que les hace.