31 julio 2013

LA SONRISA DEL CAMARERO


Antes de dedicarse a cubrir la información de la Casa Blanca y hacer preguntas incómodas a diez presidentes estadounidenses, la periodista Helen Thomas trabajó algún tiempo de camarera, pero tuvo que dejarlo porque no sonreía lo suficiente. Un periodista no tiene por qué sonreír cuando pregunta por las mentiras de la guerra de Irak a un presidente indigno, pero conviene que nuestro camarero sonría cuando nos sirve un filete con patatas. Lo que no sabía era que el oficio de Papa está más cerca de la hostelería que del periodismo.

El pasado lunes vimos en los informativos al papa Francisco contestar a las preguntas de los periodistas durante el vuelo de regreso de Río de Janeiro. Desde Juan Pablo II, el Papa sabe que tiene que comportarse como una estrella del pop y llevar más gente a la playa de Copacabana que los Rolling Stones si quiere salir en las noticias de las nueve. Y eso significa sonreír mucho y cantar los grandes éxitos. El mensaje del Papa a los jóvenes en la Jornada Mundial de la Juventud celebrada en Río de Janeiro consistió en sonrisas y grandes éxitos, es decir, en sonreír en el escenario y cantar “Satisfaction”. En el avión de regreso a casa, sin embargo, Francisco se permitió salir del repertorio habitual y contestar a las preguntas de los periodistas sin perder, eso sí, la sonrisa. El Papa dice que si una persona es gay y busca al Señor y tiene buena voluntad, él no es quién para criticarlo. Vale. Tengo una pregunta. ¿Sólo los gais que buscan al Señor y tienen buena voluntad quedan libres de pecado? Francisco también dijo que la ordenación de las mujeres es imposible, y que esa puerta está cerrada definitivamente. Vale. Tengo una pregunta. ¿Esa puerta está tan cerrada como la existencia del limbo, los tormentos del infierno, el geocentrismo o la misa en latín, o podemos esperar algún cambio en los próximos milenios? En cuanto al matrimonio gay, Francisco no añadió nada nuevo porque la iglesia tiene una doctrina clara sobre ese asunto, como sobre la estafa o la mentira. Vale. Tengo una pregunta. ¿Considera el Papa que el matrimonio gay es equiparable a la estafa o la mentira?

El Papa canta “Satisfaction” en la playa de Copacabana y estrena sus nuevas canciones en el avión, pero sin perder la sonrisa. No se puede ser camarero ni Papa si no se sonríe lo suficiente. Que se lo pregunten a Helen Thomas y a Joseph Ratzinger.