20 febrero 2009

4:33


Una interpretación de la pieza al piano solista

Intentando explorar y llevar al límite los elementos de la composición musical, John Cage elaboró en 1952 una contundente pieza llamada "4:33", que se ha convertido en referencia inexcusable de la vanguardia sonora del siglo XX. A sabiendas de que el silencio es tan sonoro como las propias notas de la escala, Cage se atrevió a escribir una partitura para piano en donde los pentagramas sólo contienen silencios durante 4 minutos y 33 segundos. Sin ninguna nota previa, sin ninguna posterior. "4:33" consta de 273 segundos de silencio divididos en 3 movimientos. Si escriben john cage en el buscador de youtube encontrarán alguna de las interpretaciones míticas de esta pieza, desde las iniciales a cargo del propio autor al piano, hasta alguna más reciente, como la ofrecida en 2006 por la Orquesta Sinfónica de la BBC en un concierto de homenaje a Cage en donde lo único que se oía era el sonido del papel cuando los maestros pasaban las hojas en blanco de la partitura. Al término de la pieza el aplauso fue tan atronador que el director Michael Davis tuvo que salir varias veces a saludar.

¿"4:33" es música? ¿La música cero es música? No es una pregunta trivial. Si algo cero es algo entonces quizá "El diario de Patricia sin Patricia" sea un programa de interés. De interés cero, que es interés. Emma García, presentadora de "Hombres y mujeres y viceversa" y "El juego de tu vida", realizaría su trabajo con honestidad. Honestidad cero, pero honestidad al fin. "Está pasando" sería un espacio de periodismo (cero). De hecho, a Ana Rosa Quintana le afecta mucho esta discusión conceptual, a la vista de la asquerosa explotación que ha realizado del asesinato de Marta del Castillo. Si "4:33" es un tipo de música, "El programa de AR" sería un espacio de un tipo de periodismo realizado con un tipo de interés y un tipo de honestidad. Si "4:33" no es música, AR no llegaría ni siquiera al nivel cero de periodismo, interés y honestidad.


La misma pieza, pero interpretada por una orquesta sinfónica.
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12 comentarios:

Edmond dijo...

Ana Rosa y sus secuaces no llegan al nivel cero de dignidad ni de honestidad ni de nada. La señora literata es uno de los ejemplo más evidentes de los impresentable de la televisión de aquí. No solo su programa es pura bazofia sino que sus tentáculos, gracias a su productora, se extienden con fuerza gracias "Rojo y Negro" y "DEC", programas horrendos a más no poder.

Theo dijo...

El espectáculo al que estamos asistiendo nos deja estupefactos incluso a los que descreíamos de aquello de que tras la entrevista a Muñoz más bajo no se podía caer. La fiscalía sigue sin actuar contra esto, se sigue sin proteger menores, ni investigación, ni secreto de sumario ni hostias en vinagre. Show must go on.
Y esta pieza tiene mucho más de música en sus 4 minutos de lo que AR tendrá jamás de periodista en 500 años.
Por cierto, hay un cuento de Villiers de l'Isle Adam, de finales del siglo XIX, que cuenta cómo se compuso un solo de celesta que era un silencio continuo y cuyo solista, tras la tensión de la interpretación, murió.

Saludos!

No dijo...

Pues la 4'33'' es todo un símbolo, y en ella Cage lleva sus principios de indeterminación y desintencionalidad a sus máximas. La estructura musical puede ser expresada tanto por la presencia de materiales como por su ausencia.
No sé si comparar esta pieza con el Diario de Patricia me hace reír o llorar...

Anónimo dijo...

Ésa, ésa es exactamente la cuestión: ¿es la ausencia un tipo de presencia? De eso trata la columna. No es broma: es una cuestión de gran relevancia en epistemología y en psicología. ¿Es "no" un tipo de "sí", No?

mrplzfrndz dijo...

entiendo el artículo, pero no el símil...

El silencio es parte de la música tanto como lo es el sonido, y así está definida. Por el contrario, no puedes definir la "buena" televisión por el desinterés, la deshonradez, etc... Quiero decir, que Cage también podía querer ensalzar el papel del silencio en la música, no? pero dudo que en cualquier programa se quiera hacer apología de lo que convierte la televisión en telebasura

Erosè dijo...

(Tienes problemas técnicos con la página, aparece en blanco... qué maneras más raras tienes de llamar la atención.)

Amarok dijo...

Música: arte de de organizar sensible y lógicamente una combinación coherente de sonidos y silencios utilizando los principios fundamentales de la melodía, la armonía y el ritmo.

En mi opinión ese "tema" no se puede considerar música porque sólo es silencio.

La Gran Ana Rosa no llega al nivel cero de periodismo, honestidad e interés.

Alex dijo...

No dijo...

Amarok: esa podría ser una defición tradicional de música, pero no es aplicable a esta corriente. La música aleatoria pertenece a la de las vanguardias. Y si se negase esta corriente, se negarían tantas otras...

Anónimo dijo...

Jajajajaja, ¡grandísimo Álex!

Dracir dijo...

En fin, creo que el absurdo elevado al cuadrado tanto sirve para la tele como para esto. ¿Se imagina alguien un Madrid-Barça con los jugadores quietos 45' los dos tiempos. El fútbol se ha convertido en un absurdo, y la religión y la política, pero pagar para un concierto así es de gilipollas, y lo digo desde es cariño pero cada cosa tiene su nombre

Alex dijo...

Pensaba dejarlo simplemente en mi anterior comentario, pero me da la impresión de que mi postura no le habrá quedado clara a nadie.

Y es que eso es una tomadura de pelo. ¿Es música porque cada uno de los que escuchan el silencio oye una cosa? Mentira. Todos oyen lo mismo: nada. Y después se imaginan lo que les de la gana. Y si es el espectador el que tiene que imaginarse el sonido, entonces el compositor y los músicos deberían pagar a los asistentes por hacerles el trabajo. Es lo mismo que comprar un cuadro en blanco... A mi me trasmite lo mismo un cuadro en blanco, que cualquier otro lienzo comprado al pormayor a un comercial: nada.

Hablando del periodismo. La duda es si el periodismo cero se podría considerar periodismo por la ausencia de periodismo... Al margen de que se pueda o no, lo que has mencionado, no se puede considerar periodismo. Porque cae tan bajo, que se pasa del cero y llega a los negativos. Ante una ausencia de respuesta, no presentan una respuesta cero, sino que se inventan la suya propia. Ante una respuesta clara y concisa, dan el significado que les de la gana. Recortan las provocaciones que preceden a una agresión verbal para vender una conducta agresiva en vez de una desesperada. En definitiva, lamentable.