09 febrero 2009

TELEVISIÓN PARA LA CIUDADANÍA

Somos unos antiguos. Discutimos cómo resolver problemas que la realidad ya tiene zanjados hace mucho tiempo. Podemos rebuscar argumentos, convocar manifestaciones, desgañitarnos gritando consignas, utilizar a nuestros hijos como ariete para defender nuestras creencias, acudir al Tribunal Supremo para salir trasquilados pero envueltos en la bandera de la integridad y la dignidad mancilladas, indignarnos porque el Estado se inmiscuye es el sacrosanto templo de la moral privada (¡como si la moral pudiera ser algo privado!). Todo es en vano. Hace ya mucho que la realidad resolvió este asunto, partió de esta estación y nos dejó a todos en tierra, riñendo en el arcén sobre cómo realizar un viaje que empezó sin nosotros.

”Educación para la ciudadanía” en las escuelas. Tememos que durante una hora o dos a la semana un profesor dé a nuestros hijos un punto de vista diferente al nuestro y amplíe sus horizontes en asuntos como la afectividad y la moral, nos preocupa que les transmita una actitud de rechazo ante la intolerancia y la exclusión, que valore críticamente la división social y sexual del trabajo, los prejuicios sociales, racistas, xenófobos, antisemitas, sexistas y homófonos, que caiga tan bajo como para llegar a la ignominia de considerar los derechos humanos como referencia universal para la conducta humana.

¿Qué más dará? En casa, cada día la televisión vence imparable cualquier dique que queramos poner a lo inevitable. Puedes ser creacionista, pero “La noche temática” se dedica a Darwin. La eternidad de la familia tradicional es arrollada por la serie documental “¿Mejor sólo o acompañado?” del canal Odisea que enseña que en la vida hay de todo como en botica. En fin, que un solo capítulo de “Física o química” tiene más poder que todas esas clases y manifestaciones que, errando el tiro, queremos tener bajo nuestro control.

14 comentarios:

Edmond dijo...

Lo de la polémica de "Educación para la Ciudadanía" no tiene nada que ver con valores morales ni nada de eso. Oponerse es pura política. Openerse a todo lo que se haga desde la izquierda es lo único que pregona la derecha. SIn embargo, cuando ellos meten con calzador cualquier cosa de Religión, no se puede protestar. Dicen que es lo correcto, a pesar de los sonrojante y retrógrado de muchos de sus planteamientos. Así nos va.

DGP dijo...

Tooma ya!! Otro artículo de chapeau... un 10. Y que los chavales sean al final los más perjudicados por la intoxicación que sufren sus padres...

Menos mal que en esta republica bananera llamada España, todavía hay algo de cordura... Y faltar a esta clase, sería lo mismo que faltar a Educación Física, alegando que a uno no le gusta el deporte que allí se practica...

Si además, pa los que saben un poco del tema, existe la libertad de cátedra (permite dentro del DCB, escoger cómo dar determinados contenidos a través de determinadas actividades). Así los "problemas" los tienen los profesores vagazos (!!!) que usen exclusivamente el libro de texto de una editorial concreta.
He conocido muchos profes, q jamás usaron un libro de texto para ilustrar sus clases ;-) jeje

Theo dijo...

El problema que tenemos es que no se da bastante caña. Con ese guante de seda con el que vamos con la Iglesia, esta nos responde desde la COPE con la elegancia y caridad cristianas que ya conocemos. Y nos callamos. No sólo se oponen a EpC, sino que están saliendo voces que exigen que se enseñe en las aulas el 'creacionismo'. Esto ya es el colmo. Y sí, mientras, mejor que los niños vean 'Física o química' en lugar de a Punser, no vaya a ser que con Punset les dé por pensar.

Saludos!

Alex dijo...

Completamente acertado. Enhorabuena de nuevo.

Y ya de paso comento sobre la asignatura de religión. Me parece realmente muy util. Yo tuve que tragarme las clases de pequeño, y gracias a ello conozco lo que es el cristianismo. Y gracias a conocer lo que es el cristianismo, tengo los ojos abiertos y puedo ver la grandísima cantidad de hipocresía que hay en el mundo. Te ayuda a reconocer quienes tienen pensamiento propio y quienes son simples borregos basados en la tradición. Y conocer eso, ayuda mucho a la hora de saber que tipo de relación tienes que mantener con una persona.

Para que después digan que no sirve para nada :P La única pega es que sólo vale con cristianos. Tendrían que dar un poco de cada religión. Aunque la impresión que tengo es que la hipocresía la tiene practicamente acaparada el cristianismo.

SERGIO AZNAR dijo...

Me ha parecido sensacional el punto de vista. El problema es que les da igual, porque si por argumentos fuera, los del Tribunal Supremo deberían servir, pero como no dice lo que quieren oir, pues no les sirve.

Una estudiante de Psicología... dijo...

No discuto que Educación para la Ciudadanía es una asignatura totalmente necesaria(que lo es, por todo lo magistralmente comentado en el artículo) pero....no existía antes la Ética???porque yo recuerdo haber dado ética...y perdonadme pero ES LO MISMO!!!
A lo que voy es...por qué quitaron los del PSOE Ética para poner esta asignatura??Mi no entender...la política escapa a la capacidad de mi pobre intelecto
En serio, cada día me siento más ignorante

No dijo...

Sí, tienes razón. Les están transmitiendo una actitud de rechazo hacia los homófonos. No es que esté en contra de "Educación para la ciudadanía" pero... ¿era necesario que sustituyese a la asignatura de música?

Holly Golightly dijo...

¿Eso de "homófonos" es algún juego de palabras que mi corta mente no logra alcanzar?

Amarok dijo...

El problema que hay con esa asignatura viene por tener en España un partido político al servicio de la Iglesia Católica, institución que piensa que enseñar a los niños a ser tolerantes es mostrarles sólo su "verdad" y no dejar ver que hay otras opiniones. Y tiene razón Edmond: ahora mismo la derecha lo único que sabe hacer es enfrentarse a todo lo que diga el gobierno, parecen un poco faltos de ideas.

"Educación para la ciudadanía" debería ser una asignatura obligatoria desde hace ya mucho tiempo, que es obligación de un ciudadano conocer las leyes de su país.

Entiendo y me parece lógico que en colegios católicos se enseñe "Religión", pero lo que no me parece normal es que en colegios públicos exista tal asignatura, como mucho debería ser "Historia de las religiones", que hay unas cuantas más aparte del cristianismo, y en tal caso debería estar incluida en "Historia".

Sobre "Televisión para la ciudadanía": yo recuerdo que en 4º de ESO cursé una asignatura llamada "Procesos de comunicación" en la que nos dedicábamos a analizar los recursos audiovisuales utilizados en la prensa, el cine, la televisión, la publicidad, etc. Creo que algo así es bastante útil.

Lilith dijo...

Yo propongo "Egocentrismo para la Ciudadanía", no sólo porque encaja con las mismas siglas y así los críos no tendrán que modificar sus horarios semanales, sino porque va a ser la mejor manera de librarnos de todos nuestros prejuicios e intolerancias. Si somos egocéntricos hasta la médula se nos olvida que hay gente que es diferente, y solucionado el problema.

Todos egocéntricos, todos iguales, porque todos yo.

Como dijeron los sabios Académica Palanca, "contra el racismo todos blancos".

Alex dijo...

Que raro que tú propuesta no pasase por meter una asignatura exclusivamente para aprender a tener buen sexo, Lilith :P ¿Acaso es que no lo descartas en el egocentrismo?

Lilith dijo...

El sexo es puro hedonismo. Pero mira, tu propuesta es interesante: Sexo para la Ciudadanía... ah, no, no. No sirve.

No sirve porque "sexo para la ciudadanía" es exactamente lo que escucha el clero y la derecha cuando se habla de "educación para la ciudadanía", así que la reacción iba a ser la misma más o menos.

Es que esta gente parece que sólo piensa en sexo. Claro, como no les ocupa, les preocupa.

mrplzfrndz dijo...

Ufff ya estoy un poco haarto ya de tooooda la polémica de Educación para la ciudadanía. Por dios, esto es el siglo XXI o me he equivocado?

Alex dijo...

Tranquilo, no te has equivocado. Es sólo que el número de generaciones que necesita una sociedad para aceptar algo como normal es considerablemente mayor al tiempo que necesita una persona racional.

Es la única explicación para que hubiese gente que se creyese y apoyase el mensaje del "amo a Laura".