07 mayo 2009

BESOS, AL FIN Y AL CABO

No, los besos, no. Quiten los cruces verbales entre la arpía malvada y la buena chica inocente, las escenas en donde se descubre que la que creíamos madre de Sebastián Miguel es en verdad madre de Susana Rebeca, esos planos, -ay, esos planos-, en donde por primera vez se miran los que terminarán casándose 1282 capítulos después. Pero no quiten los besos a las telecomedias mexicanas. Estos días leíamos en la prensa que una consecuencia extravagante de la gripe rara ésta, -propongo que éste sea su nombre oficial definitivo: "Gripe Rara Ésta" (GRE)-, era la eliminación de las escenas de besos de los culebrones que se graban al sur de Río Grande, sustituídas por secuencias repletas de miradas intensas y palabras fogosas. Mal, muy mal. Quitar los besos a las telenovelas es como quitar en "House" ese plano con el careto iluminado del doctor cuando hace la conexión de ideas inesperadas que resuelve el caso. Como quitar a Risto Mejide de OT. Como emitir "Saturday night live" un lunes por la mañana en diferido. Sólo hay un momento, sólo uno, en el que siento que comparto especie animal con los protagonistas de "Diamante de esperanza", "Huella de amor" o "La madrastra de Guanajuato", ¿y lo quieren quitar ahora?

Además, está por ver que el virus no se transmita más abundantemente mediante los diálogos que mediante los besos. "Pedro Patricio, persigo provocar tu pasión", le dice Manuela Claudia al maromo dejándole la jeta perdidita de micro y macro gotas de saliva con cada "p" oclusiva que revienta en sus ardientes labios. ¿Qué es un besito al lado de eso? La solución no es quitar los besos, sino hacer que los personajes lleven en todo momento mascarillas. Todos: del terrateniente a la siliconada hija del capataz, de la abuela al nieto que regresa hecho un hombretón tras pasar diez años en Europa. ¿Puede existir algo más friki que "Órbita de corazones"? Sí, "Órbita de corazones" con mascarillas. Y repleta de besos, -besos azules, textiles, intermediados, pero besos, al fin y al cabo-.

7 comentarios:

Rkan dijo...

jajajaja me hace mucha gracia el tópico de los nombres compuestos..
Un saludo

Lilith dijo...

Ya, Antonio, quitar los besos está mal, pero... imagínate que luego hacen una telenovela entera utilizando todas esas secuencias cortadas, una telenovela toda de besos, de labios fundiéndose, de intercambio de saliva y de palabras silenciadas, de besos y besitos y picos y roces de comisuras de sonrisas, y abrazos de boca, y besos y más besos, una telenovela toda entera con esas imágenes censuradas. Valdría la pena.

No dijo...

"Pedro Patricio, persigo provocar tu pasión"...
JAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJA
Lo siento, pero yo con esa frase no puedo...
¿Besos con mascarillas? mmm... NO.
Todo el mundo sabe que lo mejor de las telenovelas son los morreos, pero los de toda la vida.

Anónimo dijo...

Como siempre que no hablas de gatitos, tienes razón, Lilith, ¿llamamos a ese culebrón "Telenovela Paradiso"?

Lilith dijo...

Los gatitos son como los besos, Anónimo. Pequeñitos, húmedos, juguetones, suaves y perfectos.

Lilith dijo...

Ahhh, y se me olvidaba la principal semejanza: deliciosamente torpes de pequeños y asombrosamente hábiles de mayores.

Erosè dijo...

Soy una "Gripe Rara Ésta"... ¿y me tengo que enterar de este modo? ¡No hay derecho! =D