20 agosto 2009

DINIO NO ME CONFUNDE

Se lo juro, amables lectores: no he visto “Dinio follando”. Y eso que me gustaría echarle un vistazo, aunque sólo fuera por recordar entre carcajadas la entrevista que Berto realizó al renacentista actor porno cubano en el “Buenafuente ha salido un momento” de 2008 (Berto: “Has terminado una película que se llama ‘Dinio follando’, cuéntanos, Dinio, ¿de qué trata?”). No dejé de verla por motivos éticos, estéticos o de centro progresista, no. Lo que pasó es que en verano uno anda de aquí para allá y descuida el minucioso estudio de la programación. Me enteré de que “Dinio follando” había sido la estrella del porno de Canal+ del pasado sábado un par de días después de que al verdadero amor de Marujita Díaz se le pasara ya la tristeza postcoitum.

Insisto: me hubiera gustado echarle un vistazo a “Dinio follando” aunque sólo hubiera sido por mostrar mi apoyo incondicional a las películas de título clarificador. Desconozco si el filme puede ser considerado el “Ciudadano Kane” del cine de mucosas o el “El acorazado Potemkim” de la endoscopia, pero haber adoptado un título que describe inequívocamente lo que el espectador va a ver ya le hace ganar un hueco en mi microhistoria del cine conceptual. En otras cadenas de la misma plataforma digital se pudieron ver estos días pelis como “Sexo en Nueva York”, -cuyo verdadero título es “Sarah Jessica Parker más pija que nunca”-, “Across the universe”, -que de haber sido una obra de Dinio se llamaría “Destrozando a los Beatles”-, o “El motorista fantasma”, -me hubiera ahorrado una entrada de cine si se hubiera titulado como debía, es decir, “La Marvel cagándola con la inapreciable ayuda de Nicholas Cage”-.

La crisis obliga a replantearse los fundamentos mismos de la sociedad en la que vivimos. El verano, caliente y de vinilo, se desliza suavemente, volviéndolo todo un poco más borroso e indefinido. Y para una vez que Canal+ va y nos ofrece una certeza, voy y me la pierdo. Espero enterarme a tiempo de la emisión de “Dinio sigue follando”.