24 agosto 2009

BESOS Y CHOCOLATE

Dicen que el general Patton quería asegurar un día despejado para un ataque aéreo en la batalla de las Ardenas, en la II Guerra Mundial, así que ordenó a su capellán que se lo solicitara a Dios. Parece que Dios, siempre tan sordo, le escuchó. Hoy Patton no tendría que recurrir a su capellán para asegurar un día despejado en Irak, por ejemplo, y tampoco tendría que molestar a Dios si quisiera ver una buena película en la tele antes de un ataque aéreo: TCM siempre ofrece buen cine a los generales y a los que, como Woody Allen, en caso de guerra sólo podemos ser prisioneros. TCM no necesita de los capellanes ni, por supuesto, de Dios.

¿Han visto ese anuncio de TCM en el que, mientras suena la hermosa canción “Kiss me” de Avril Lavigne, se suceden famosos besos de cine? Desde Burt Lancaster y Deborah Kerr besándose en la arena en “De aquí a la eternidad” a Clark Gable y Vivian Leigh dejándose (y dejándonos) sin respiración en “Lo que el viento se llevó”, pasando por Charlton Heston besando a su caballo en “Ben-Hur”. Delicioso. El montaje es tan bonito que uno casi olvida que el mundo está lleno de tipos como el general Patton, ataques aéreos, capellanes y dioses sordos para lo que les interesa. El buen cine nos hace mejores personas. Los besos de cine nos hacen mejores personas. Humphrey Bogart y Lauren Bacall nos hacen mejores personas. Dice Manuel Vicent que la bondad no es una virtud muy apreciada por la opinión pública, salvo por algunas abuelas en el chocolate de media tarde. Por una vez, no estoy de acuerdo con Vicent. La bondad es una virtud muy apreciada por las abuelas y por los bípedos implumes de uñas planas en general, lo que ocurre es que la vida a veces se empeña en amargarnos la vida. Pero para eso está el cine de TCM, para recordarnos lo bueno que es besarse.

Besaos los unos a los otros como el cine nos ha enseñado a besar. Sed buenos, si podéis. No olvidéis que tomar un chocolate a media tarde con la abuela es mucho mejor que rezar por un día despejado para poder bombardear mejor. Y, sobre todo, dediquemos las noches de verano a ver el cine que ya teníamos que haber visto. Después, a la cama a dormir... o no. Besos.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Qué bonito...

Mel dijo...

He subido el video a Internet.
http://www.vimeo.com/6973330