18 agosto 2009

A POR ELLA, MARINEROS

El mejor columnista de España, Manuel Vicent, lo contaba en un texto magnífico que sirvió como base para “El mar y las olas”, una de sus recopilaciones de artículos. Los marineros lo saben: en caso de gran tormenta el barco no tiene posibilidades de éxito si se enfrenta al mar inmenso, pero seguramente podrá sobrevivir y volver al puerto sano y salvo si decide enfrentarse a las olas. Si el capitán de la minúscula nave se ve midiéndose contra una masa infinita y salvaje de agua enfurecida, dentro de la que él tan sólo es un punto imperceptible, tiene la derrota asegurada. Pero si decide dividir el todo en partes y luchar contra esta ola concreta, ésta, la que ahora ataca el barco, y, una vez superada la ola, intentar domar la siguiente, ésa en particular, la que viene a continuación, y, una vez vencida, encarar aquélla... entonces es posible terminar ganando el encuentro y volver a encontrarse en aguas calmadas que nos permitan recuperar la visión del mar como una unidad.

Durante la tormenta hay que luchar contra las olas y no contra el mar. La telebasura azota la programación permanentemente con furia, vientos huracanados y rayos traidores. Es invencible si la observamos como un todo: Cantizano, Jordi González, Emma García, Jorge Javier Vázquez, fundidos en una masa compacta que nos rodea por todas partes y terminará hundiéndonos. Pero a lo mejor acabamos venciendo la lucha final si decidimos enfrentarnos, una a una, a cada ola. Podemos no ver hoy “Vaya par”. Es una meta realista que alcanzaremos si sujetamos fuerte el timón y soportamos la embestida de Mariñas y la otra. Sólo eso: no sintonicemos hoy Antena 3 durante la sobremesa. O, si incluso eso es difícil, podemos negarnos a participar en la encuesta sobre la mejor tableta de chocolate, o el torero más sexy, o la famosa más ligera. La telebasura es el mar, de acuerdo, pero Patiño y el otro no forman más que una mierdilla flotando en una ola que, vista en solitario, no supone ningún peligro para nuestro barco. A por ella, marineros.