20 agosto 2013

POLIMENORREA



De verdad, Amaia Salamanca, una regla que dura tres meses debe ser consultada con un médico. Y una campaña publicitaria que triplica la duración recomendada de las campañas publicitarias debería también ser consultada con alguien, -un programador televisivo, un experto en comunicación... no sé... un abogado penalista-. No es normal que te haya venido la regla a comienzos de junio, estemos a mediados de agosto y tú continúes menstruando como si tal cosa. Es cierto que esto no supone ningún problema para ti: pasas el verano en una espectacular villa ibicenca a orillas del Mediterráneo rodeada de miembros de las NNGG de Tampax, y usas unos tampones que nunca antes habían sido tan fáciles de introducir y nunca antes habían sido tan fáciles de colocar en el lugar correcto. Quizá por ello no estés notando nada, pero la audiencia televisiva española y yo, humilde componente de ella, nos vemos en la embarazosa necesidad de advertírtelo: tu ciclo está empezando a ser una constante. Pide hora y vete al médico.

El veranito tiene innumerables ventajas y numerables desventajas. Una de éstas -no la menor- son las campañas estivales televisivas de productos de higiene femenina. El desasosiego estético-existencial que suelen producir estos anuncios se ve atenuado por la brevedad ontológica de su presencia en las pantallas. La historia de Salamanca, -convirtiendo un puño patriarcal en una vagina rampante, haciendo desaparecer un tampón en su interior, lanzándose posteriormente a bucear en una piscina y saliendo con una mascarilla en el pelo-, rompió el gilipollómetro y convirtió a “Esperando a Godot” en un sainete de los hermanos Álvarez Quintero. Nos quedaba, al menos, la esperanza de su rápida desaparición. Pero no. Junio, julio. Se fue de las grandes cadenas generalistas pero reapareció en la TDT. Agosto. Y ahí está ahí está viendó pasar el tiempo Amaia Salamanca y su higiene íntima. Insisto: pide hora con tu ginecólogo o, al menos, pide explicaciones al director de márketing de Tampax.

1 comentario:

Mycroft dijo...

Genial artículo, se me hizo corto!