30 agosto 2013

ENTRE EMPRENDEDORES


Ahí los tenemos. Salen emprendedores por todas partes. Emprendedores a más no poder. ¿No queríamos emprendedores? Pues dale. Dos tazas, tres, diez, un ciento. Emprendedores tan emprendedores que cuando los ves se te cae un lagrimón de lo emprendedores que son. Los promociona TVE en todos los programas que estrena desde hace un par de años para llevar la buena nueva a todos los españoles para que nos enteremos de qué palo es el que pinta en el actual reparto de cartas. Quieren que vayamos asumiendo que un emprendedor no es, simplemente, quien emprende con resolución acciones o empresas dificultosas o azarosas, como dice la Real Academia, sino que lo es quien monta y dirige su propio negocio. Así que cuando La 1 estrenó la sobremesa del lunes “Entre todos”, pasó lo que tenía que pasar.

“Entre todos” es un programa que rezuma buenismo por todas partes, eso que en los ochenta se llamaba buen rollo, qué demasiao (vale, el “qué demasiao” no viene a cuento, pero es que, cosas de entonces, después de “buen rollo” me sale “qué demasiao”. A un tris estoy de añadir “Chanquete ha muerto”). El caso es que “Entre todos” pretende que los espectadores nos ayudemos unos a otros, todos juntos como hermanos, y organicemos cadenas de favores y hagamos préstamos solidarios y demos pasta a quien lo necesita y así el mundo será mejor y esas cosas. Pues tururú.

Tras el estreno de “Entre todos”, Canal Sur puso en marcha a sus abogados para reclamar que la idea de ese programa es suya, que ellos ya tenían antes un programa igualico llamado “Tiene arreglo” que, para más inri, presentaba la misma Toñi Moreno que presenta ahora el plagio en TVE. Alguno dirá que Canal Sur debería alegrarse de que su formato solidario ahora hace el bien no solo a los andaluces sino a todos los españoles, pero, qué coño, la pasta es la pasta. La cadena andaluza ha preferido ser emprendedora, reclamar lo suyo y presionar para buscar su propio beneficio. Que les vaya bonito y que vivan los emprendedores marca España.