11 agosto 2013

PAGAR POR SER COMO LOS FAMOSOS


Lo dijo Terelu en “Sálvame deluxe” (viernes por la noche en Telecinco) dirigiéndose a cada uno de sus espectadores: “Si piensas que tu marido te engaña, llama a Conchita. Ella te lo aclarará”. Y Terelu, los programas de Terelu y la cadena que emite los programas de Terelu se hicieron transparentes. La Campos hija de la Campos hizo evidente que considera que estos espacios grotescos de los que vive van destinados fundamentalmente a las mujeres (y serían por lo tanto la dañina versión actual del dañino consultorio de Elena Francis). Pero sobre todo Terelu dejó claro que quiere que la audiencia aspire a ser como ellos, a vivir como ellos; y que todos paguemos por imitarlos: pasar por caja para ser como los famosos sin serlo, de eso se trata.

La telebasura se viste de progresía para defender una concepción retrógrada de la sociedad y del puesto de la mujer debe ocupar en ella. La telebasura pretende ser el espejo en el que nos miremos para después convertirse en el escaparate en que compremos lo que nos vende. Vestir como ellos, peinarnos como ellos, blanquearnos los dientes como ellos, operarnos como ellos, interesarnos por los asuntos estúpidos que se interesan ellos, divertirnos como se divierten ellos, pensar como ellos, aceptar su escala de valores y estar dispuestos a dar el último paso que redondee el negocio: que paguemos por revolcarnos en la mierda en la que ellos cobran por revolcarse.

Sabíamos que cobraban quienes se sometían a los engaños de la timadora Anne Germain en “Más allá de la vida”, y que los espectadores que quisieran ser engañados igual que los famosos debían pagar. Con el mensaje publicitario que lanzó anteayer Terelu a sus espectadoras mirando a cámara (sin poner el mensaje obligatorio de “publicidad” que marca la ley) sabemos una cosa más: los famosos (ella la primera) seguirán cobrando por someterse al polígrafo que maneja esa tal Conchita en “Sálvame deluxe”, pero también los espectadores podremos hacerlo, solo que pagando. Es el camino por el que quieren llevarnos, además de jodidos, apaleados.