24 noviembre 2014

NICOLÁS CONTRA ARISTÓTELES


Chúpate ésa, Aristóteles. A ver qué dices ahora. Vas a tener que rehacer toda tu filosofía. La entrevista que nos ofreció Telecinco el pasado sábado con Francisco Nicolás desmontó el principio de la lógica aristotélica según el cual o es verdadera una cosa o es verdadera su contraria. Muchos de los espectadores que siguieron el “Un tiempo nuevo” de este fin de semana se estarían echando las manos a la cabeza ante las terribles implicaciones para la política, la inteligencia y la seguridad del Estado español que tenía la historia que allí estaban escuchando. Yo, sin embargo, arañaba los cojines del sofá ante el revolcón que las aventuras del pequeño Anacleto suponían para dos mil cuatrocientos años de lógica formal. Si finalmente Pablo Iglesias hubiera cumplido su compromiso de acudir a “Un tiempo nuevo” nos habríamos encontrado con una gran cantidad de problemas lógico-materiales; pero la asistencia del pequeño Nicolás supuso la voladura descontrolada del principio lógico-formal aristotélico del tercero excluido.

Porque no es posible que la historia que escuchaba Sandra Barneda sea cierta, pero también es imposible que sea falsa. Necesariamente ha de ser cierta, ya que es imposible que sea falsa. Necesariamente ha de ser falsa, ya que es imposible que sea cierta. Es simplemente imposible que el CNI español tenga un funcionamiento propio de una parodia de la TIA de Mortadelo y Filemón. Y es simplemente imposible que un chavalete con mucha jeta se invente misiones secretas y llegue a la primera página de los periódicos y a salvar la vida de la noche de los sábados de Telecinco. La historia de la filosofía ha llegado a su fin, pero por un motivo muy diferente del que supuso Marx. Hemos encontrado un fenómeno que no puede ser verdadero ni falso. Adiós, Aristóteles. Y ni siquiera nos salva de la catástrofe Sherlock Holmes: “cuando eliminas lo imposible, lo que queda, por muy raro que parezca, ha de ser lo verdadero”. Cuando eliminas lo imposible del “Un tiempo nuevo” del sábado, lo que queda es sencillamente nada.

1 comentario:

Lectus dijo...

Yo creo que a Telecinco ya le va bien lo que pasó con Pablo Iglesias. Por un lado, hablando de Nicolás, Mariló Montero y la entrada en prisión de la Pantoja, dieron un tono típicamente 'Sálvame' a un programa que no veía nadie y estaba amenazado de cierre, a ver si remontaba con el marchamo "telebasuril" de la casa; por otra parte se victimiza, mientras que Cuatro, también de Mediaset, da voz a Podemos para que responda a Telecinco, de modo que crean "tensión" entre programas del mismo grupo, como hacían, antes de ser Cuatro parte del grupo, entre los programas de Telecinco, que unos atacaban a determinado personaje y otros lo defendían, de modo que todos los "gustos" quedan en casa y unos espacios retroalimentan a otros. Poco de "nuevo" en los "tiempos" de Telecinco.