13 marzo 2015

#TVERENUEVAMDT


Si algo nos enseña “El Ministerio del Tiempo” es que la Historia es un proceso acumulativo en donde pequeños sucesos pueden tener una repercusión que se va ampliando en cadena hasta dar lugar a efectos de enorme amplitud en el futuro. Gracias a que Amelia Folch, Julián Martínez y Alonso Entrerríos consiguieron que el veinteañero Lope de Vega embarcara en el galeón San Juan en vez de en el San Esteban, el futuro literato pudo salvar su vida tras la debacle de la Armada Invencible; no sólo salvaron a Lope de Vega: la renovación métrica que el Fénix de los Ingenios aportó a la lírica española cambió nuestra literatura para siempre. Gracias a ese cambio de navío pudo existir Calderón de la Barca, y gracias a Calderón pudo existir Bécquer, y gracias a Bécquer pudieron existir Rubén Darío y Juan Ramón Jiménez, y gracias a Rubén y a Juan Ramón Federico García Lorca pudo escribir “Bodas de sangre”.

Por eso, ahora que se está discutiendo la renovación de “El Ministerio del Tiempo” en nuestra televisión pública, deberíamos entender que lo que se discute en realidad es el futuro durante los próximos años de TVE, y el futuro durante los próximos años determinará su futuro durante las próximas décadas, y el futuro durante las próximas décadas determinará su futuro durante los próximos siglos. Si nuestra televisión cancela MdT por tres puntos arriba o abajo de audiencia, no sólo frustrará a la creciente legión de ministéricos, sino que impedirá que lleguen a existir las decenas de todavía más excelentes series que sucederían a la de los hermanos Olivares. Si nuestra televisión continúa adelante con MdT quizá su éxito anime a la realización de nuevas grandes series nacionales y termine por no haber hueco en la parrilla para las galas de José Luis Moreno.

Un cambio de galeón salvó la historia de la literatura española, y el apoyo al hashtag #TVErenuevaMDT puede cambiar la historia de nuestra televisión. Salvador Martí, el resto del Ministerio del Tiempo y el futuro en general te lo agradecerán.