29 marzo 2015

LA 1 MÁS CUATRO, TELECINCO



Hay que felicitar a TVE y a Mediaset. Son un ejemplo permitiendo que las voces de los periodistas discordantes, críticos o incluso molestos disfruten de libertad de expresión.

Aunque últimamente Mediaset esté a partir un piñón con el Gobierno y Pedro Piqueras haya sacado a bailar a Mariano Rajoy –con la condición de que quien llevara fuera Rajoy–, no se enfada con Jesús Cintora porque en “Las mañanas de Cuatro” se muestre crítico con el Gobierno y haya llegado a publicar una inoportuna foto del ministro de Exteriores José Manuel García Margallo en los toros tras el atentado de Túnez. Además sería incomprensible que una empresa que solo busca ganar dinero a cualquier precio (véase Telecinco para comprobarlo) castigara a quien logró casi triplicar la audiencia de “Las mañanas de Cuatro” y lo situó entre los programas más vistos de la cadena. Por eso, lejos de castigarle por resultar incómodo, optó por premiarle: apostando por el “pluralismo”, adelantó sus vacaciones y le apartó del programa diciendo que contaría con él “para otros proyectos”. A tomar el sol, chaval.

TVE es más veterana y no quiere que su gestión de los informativos parezca una forma disimulada de censura en la que no se manda callar pero se expulsa al parlanchín del plató. Por eso no dice “Aquí mando yo y te callas” y opta por un más ubicuo “Allí también mando yo y te callas”. Es lo que acaba de indicar a seis periodistas al relevarlos de sus corresponsalías. Entre ellos está Yolanda Álvarez, hasta ahora emisaria de TVE en Oriente Próximo y Medio y premio Libertad de Expresión 2015. Durante los últimos ataques israelíes a Gaza, Israel la acusó de ser “activista de Hamás”, y TVE en vez de defenderla optó por retirarla, aunque tuvo que recular por el apoyo masivo que recibió.

¿Estamos solo ante una infeliz coincidencia entre Mediaset y TVE que no tiene nada que ver con la situación televisiva y política que vivimos? Que lo diga José Luis Moreno que tiene un pie en cada casa.