15 marzo 2015

PERIODISMO DE PALO Y ZANAHORIA


María Dolores Cospedal añora “Aquí hay tomate”. Qué fuerte, qué fuerte. Echa de menos aquellas guerras, marca Telecinco, entre periodistas y famosos en calles y aeropuertos. Le gusta esa tensión y apuesta por recuperarla para animar la escena política. Por eso putea a los periodistas que intentan acercarse a preguntarle algo. Así se explica ese vídeo que circula por ahí estos días en el que un pobre periodista es zarandeado cuando trata de acercarse a ella para hacer su trabajo.

No es eso. Es que la presidenta de Castilla-La Mancha quiso celebrar el Día de la Mujer a su manera. En el vídeo se ve que las mujeres que la acompañan se comportan como fieles matonas a su servicio para demostrar que las chicas son guerreras, como decía aquella canción que tanto revuelo causó en los colegios de monjas cuando era niña. Su escolta femenina hizo al periodista una oferta de empujones que no pudo rechazar, dejando claro que no solo los hombres pueden ser matones realmente persuasivos.

Ninguna de las dos cosas. La secretaria general del PP y Esperanza Aguirre no se tragan. Aguirre defiende que a los periodistas se los controla haciéndoles boicot a ellos, sus programas, su cadena y todas las cadenas de empresa. Por eso ha vetado a Atresmedia. Cospedal es más fina y prefiere el veto individual, por eso ha dado una patada a Aguirre en el culo del periodista Santiago Malagón. Para que aprendan los dos.

Tonterías. No hay que buscar explicaciones tan retorcidas. Simplemente ocurre que hay periodistas molestos empeñados en estropear con preguntas inoportunas un bonito día preelectoral de fotos y sonrisas. Y hay ciudadanos estúpidos que se informan siguiendo el trabajo de estos periodistas molestos. Pues ya está: se les empuja a un lado y se deja a los buenos profesionales del periodismo que hagan la foto sonriente que saldrá en el telediario del día. Con un palo amenazando, la zanahoria está más rica.