10 octubre 2008

EL QUÉ Y EL CÓMO

Es sorprendente lo artificial que resulta el comportamiento de los candidatos a la presidencia de EEUU cuando los vemos en la tele. En los dos debates en que se han enfrentado (ambos retransmitidos por TVE y Antena 3, el último la noche del martes), Barack Obama y John McCain conservan aún un lejano eco de lo que realmente son: políticos que han ido aprendiendo a moverse ante las cámaras según los consejos de sus asesores de imagen. Verlos en un debate es como ver un vídeo de telemárketing aplicado: se saludan con cordialidad, se mueven de forma relajada, gesticulan lo justo, caminan acercándose a quien les pregunta, miran a los ojos a su interlocutor pero sin intimidar, se muestran firmes sin que parezca nunca que están escondiéndose o desafiando a la cámara, sus mensajes son breves y estructurados, con pocas ideas pero muy claras.

Hace años que nos repiten que en política los gestos son importantes. Hay que cuidarlos. O mejor aún, hay que aprenderlos. Sonríe así, muévete así, gesticula así, habla así. Del cómo se fue ocupando un número creciente de asesores de imagen que cuidan hasta el último detalle. Del qué se ocupa el candidato. Pero, elección tras elección nos encontramos con que, al final, quienes deciden son los indecisos. Y entonces los gestos no son importantes: son lo único que cuenta. Parece que quienes deciden su voto por motivos políticos ya lo tienen decidido mucho antes de que empiece la campaña.

Por eso sorprende lo artificial que resulta el comportamiento de los candidatos a la presidencia de EEUU cuando los vemos en la tele. Se nota que son políticos metidos a personajes televisivos, cuando deberían ser lo contrario, personajes televisivos metidos a políticos que fueran orientados en esas aburridas cuestiones ideológicas por un equipo de asesores de contenido. Asesor de contenido: técnico que indica qué decir a unos candidatos que saben perfectamente cómo decirlo.

2 comentarios:

Rhus dijo...

Confieso que no entiendo muy bien este artículo, especialmente el párrafo final:

«deberían ser lo contrario, personajes televisivos metidos a políticos que fueran orientados en esas aburridas cuestiones ideológicas…»

¿Por qué dices eso? ¿Tengo el día muy obtuso? Después de seguir cómo Obama iba perfeccionando su explicación de su plan sanitario discurso a discurso, de modo que hoy en día proporciona un resumen mucho más claro y fácil que al principio, me choca leerte.

Por cierto, en esta campaña hay alguien que cumple con tu frase y posee asesores de contenido: Palin. Como ex presentadora de televisión, domina el medio, aunque a muchos nos repugne su estilo profidén. En cambio, el resto de la cabeza lo tiene vacío y necesita llenarlo a toda prisa empollando contenidos.

Para compensar la pregunta, envío un enlace a Colbert. (Sólo para obsesos de la campaña estadounidense que sepan inglés.) Demuestra cómo es posible decir algo nuevo de un debate después de que todo el mundo lo ha analizado hasta la exasperación, pero claro, Colbert es un cómico de los pies a la cabeza.

Por si no lo conocéis, Colbert es un grandísimo actor que se ha fabricado un personaje tonto y retrógrado, una caricatura de conservador. Cuando analiza las noticias, el resultado es una sátira sensacional.

Rhus dijo...

(Bueno, hablando de sátira, sí me doy cuenta de que lo tuyo pretenderá serlo, pero es que no la pesco, de verdad. Quizá mañana...)