07 octubre 2008

LA VIDA ES UN KARAOKE


No entiendo a los que acusan a "No te olvides de la canción" de ser un programa demasiado largo. Dos horas de concurso de karaoke. Dos horas empleadas en que un par de concursantes adivinen un verso o dos de media docena de canciones. Eso sale a... diez minutos por canción, que es más o menos lo que media entre las ocho palabras cantadas por el participante y el grito de Ángel Llácer señalando si ha acertado o fallado. El nuevo concurso de La Sexta, -que es copia de "Al pie de la letra", que es copia de "The singing bee", que es copia de "Don’t forget the lyrics", que es copia de un juego infantil de canciones que jugaban algunos protozoos en el caldo primigenio-, debería durar mucho más. Seis horas. Ocho. Doce horas con un único jugador adivinando una única canción y Llácer en arco tetánico, tumbado rígido en el suelo únicamente apoyado en sus talones y su coronilla, escupiendo entre gargajos sus gritos de entusiasmo.

O las 24 horas del día. ¿Por qué no? Analicemos la esencia de lo que es el karaoke: tipos oyendo lo que antes otros dijeron y repitiendo a continuación el resto del discurso medio de memoria mientras miran de reojo un monitor en donde van saliendo las palabras que hay que decir. Así entendido: ¿hay algún programa en la televisión actual que no sea de karaoke? ¿No se puede considerar karaoke lo que hace Peñafiel en "Podría estar pasando", oyendo frases que todos hemos escuchado antes y continuando él con otras que también llevamos toda la vida escuchando a continuación de las primeras? ¿"No es programa para viejos" no es programa de karaoke? ¿Soy el único que se zampa las tertulias mañaneras de "Los desayunos de TVE" o "La mirada crítica" y les encuentra un regusto a despedida de soltero borrachuza a las cinco de la madrugada con cuatro finos analistas de la actualidad gritando desafinados "Ni tú ni nadie, nadie, puede cambiarme"? "No te olvides de la canción" debería durar 24 horas, convertirse en un contededor de los demás programas y reclamar la categoría de reality. La vida es un karaoke.