01 febrero 2011

AGUA PARA LOS BOSQUIMANOS

Telecinco debería dejarnos beber del pozo de agua de Jon Sistiaga. Tras la compra de Cuatro, Sistiaga se marchó a Canal+ y, ahora, quien quiera beber de él tendrá que abonarse al canal de pago. Con lo limpios y frescos que eran los reportajes que realizaba para Cuatro, con lo claros que resultaban para entender el mundo en que vivimos. Estos días le vimos en los telediarios de refilón, acompañando al juez Santiago Pedraz que investigaba en Bagdad la muerte de José Couso a manos de las tropas norteamericanas. Es una lástima, pero no podemos esperar verle ni en Telecinco ni en la sucursal de Cuatro contándonos lo que pasaba por allí. Y, ya ven qué cosa más curiosa, cuando en 2003 el disparo de un tanque mató a Couso, formaba con Sistiaga el equipo de enviados especiales de Telecinco en la segunda guerra de Irak que iba a llevar por segunda vez a Irak la paz.

En Botsuana también pasan cosas curiosas. Desde 2002, el Gobierno impedía al pueblo bosquimano beber agua del único pozo que había en su tierra. Lo expulsó de allí porque, decía, su presencia ponía en peligro a la fauna. Eso sí, a la vez, permitió crear un alojamiento de lujo para turistas y una mina de diamantes valorada en 3.000 millones de dólares. Una sentencia acaba de dar la razón a los bosquimanos, permitiéndoles beber y vivir de algo más que agua de lluvia.

Aún no sabemos a qué conclusiones llegará el juez Pedraz. Pero lo menos que merecemos los telespectadores que vimos la guerra gracias a los ojos que Telecinco había enviado allí, es que ahora nos enteremos del resultado de la investigación por los mismos labios que nos la habían contado. Y que no tengamos que irnos a beber a otro lado para no molestar a la fauna que en los últimos años se ha apoderado del ecosistema de Telecinco. “Como cualquier ser humano, necesitamos agua para vivir. También necesitamos nuestra tierra”, decía un indígena bosquimano. Pues eso: Telecinco debería dejarnos beber del pozo de agua de Jon Sistiaga.