15 febrero 2012

TELEVISIÓN Y SIRTAKI

Muchos alemanes creen que los griegos son unos tipos vagos que sólo piensan en tomar café en una terraza, charlar de filosofía y bailar el sirtaki. El tópico no es cierto, o al menos no es del todo cierto. Por desgracia. ¿Qué tiene de malo estar sentado en una terraza saboreando un café y charlando de filosofía, de fútbol o de política con los amigos? ¿Qué tiene de malo bailar el sirtaki como Anthony Quinn en “Zorba el griego”? Si el café, la filosofía y el sirtaki son los males de Grecia, estamos dando un paso más en esta alucinada carrera hacia el absurdo en la que nos han convencido de que los culpables de la crisis son los funcionarios, los sindicatos, los políticos, los sueldos y, en general, los ciudadanos, que hemos vivido por encima de nuestras posibilidades. Los dichosos mercados, como los velocirraptores de “Jurassic Park”, son depredadores muy listos que cooperan para cazar, cortar y desentrañar a sus presas.

Me parece que para derrotar a los velocirraptores del capitalismo hay que salir más a la calle a tomar café, charlar de filosofía y bailar el sirtaki. Pero entonces nos perderíamos el estreno de “Terra Nova”, el último capítulo de “Sherlock” o los alucinantes diálogos de “Toledo”. Mmmmmmmm. ¿Qué hacer? Decía Pascal que muchas veces las desgracias de los hombres provienen de una sola cosa, que es no saber permanecer en reposo en una habitación. Con lo suficiente para vivir y si supiera permanecer en su casa placenteramente, un hombre no saldría de ella para ir al mar, sentarse en una plaza, visitar una ciudad extranjera o buscar pimienta. Vaya. ¿Las desgracias de los hombres provienen de no saber permanecer en casa viendo “The river” o “Cuéntame”? ¿El sofá es más placentero que el mar, la plaza o la pimienta? ¿Los griegos deberían trabajar más y, en su tiempo libre, ver más la tele, en vez de malgastar la vida bebiendo café, hablando de filosofía y bailando el sirtaki? No nos volvamos locos. Hay vida y pimienta más allá de la placidez de nuestras casas, pero es absurdo perderse el estreno de “Terra Nova”.

Pascal tiene razón cuando nuestro televisor escupe series como “Sherlock”, pero el tópico del griego bebedor de café, charlatán y bailarín es una buena receta contra los velocirraptores que siempre están hambrientos de carne proletaria.