25 febrero 2012

SUSANNA GRISO SIN VELO

La pobre Susanna Griso (“Espejo público”, mañanas de Antena 3) no levanta cabeza. Primero lo de Actimel y ahora lo de Ruiz-Mateos. Hace años vio que a Matías Prats, su compañero de informativos, le fue bien rodando un anuncio: ganó un dinerito y le hizo más cercano y popular porque todos nos lanzamos a imitar su voz y acento. “Tu banco y cada día el de más gente”, seguro que lo clavan. Ella no quiso ser menos y grabó la publicidad de Actimel. La fastidió. Autocontrol aceptó una denuncia de la Asociación de Usuarios de la Comunicación porque el anuncio vulneraba el Código sobre publicidad. Danone tuvo que retirar las frases en las que Griso decía “Actimel puede ayudar a las defensas” y “ayuda a reforzar la barrera de la defensas”. Qué bochorno. La contrataron por su imagen de credibilidad pero salió escaldada por apelar al supuesto carácter preventivo y sanitario de una golosina con azúcar.

Hace un año que Ana Pastor, su colega y competencia en “Los desayunos de TVE”, entrevistó al presidente iraní Mahmud Ahmadineyad. El hecho de que se le fuera cayendo el velo que le cubría el pelo le añadió un simbolismo especial e importancia mundial. Anteayer Griso se lanzó a entrevistar sin velo a una figura de actualidad, el empresario, fundador de Rumasa, de nueva Rumasa, padre de familia numerosísima y ex miembro del Opus Dei José María Ruiz-Mateos y Jiménez de Tejada, Marqués de Olivara, perteneciente por línea materna al Ilustre Solar de Tejada, corporación nobiliaria más antigua del Reino de España. ¿Promete? Pues le salió mal. Sin velo que dejar caer, sin simbolismo especial, sin alcanzar importancia mundial, aquel hombre era peor que Umbral y su libro pero sin libro, peor que Arrabal y el milenarismo pero sin gracia. Su errático y repetitivo monólogo puede dar pena o risa, pero ver al lado a su hijo y pensar que tiene 13 da miedo. Mucho miedo. A Pastor quisiera ver yo torear ese miura sin velo y salir ilesa.