17 febrero 2012

¡FRAGA! ¡FRAGA! ¡FRAGA! (versión hitita)

Hace 33 siglos que el escriba Pentawer dejó constancia de lo ocurrido en Kadesh. Allí tuvo lugar una gran batalla entre los miles y miles de soldados del faraón Ramsés II y los del rey hitita Muwatallis II. Pero el “Poema de Pentawer” respondía a unos intereses muy concretos: ofrecía la versión oficial de Ramsés II para glorificar su figura y presentaba una batalla en la que había sufrido una derrota técnica (tuvo que retirarse dejando el territorio escena de la batalla en poder hitita) como una gran victoria en la que el faraón derrotó él solito al ejército hitita con un poder y contundencia que haría palidecer de envidia al “Querido Líder” Quim Jong-Il.

Así que la recientemente anunciada miniserie dedicada a la figura de Manuel Fraga tiene unos precedentes que van más allá de los biopics ambientados en la épica de la Transición a los que estamos acostumbrados. Sus promotores aseguran que para realizar un retrato fidedigno y acercarse a la figura de Fraga desde todos los ángulos han convenido en contar en todo caso con el visto bueno de la familia Fraga a la hora de plantear tanto la estructura como las principales líneas argumentales de los tres capítulos de la miniserie.

He aquí el resultado de que Pentawer contara con el visto bueno de Ramsés II: “Irguiéndose en toda su estatura, el rey viste la fiera armadura de combate y con su carro tirado de dos caballos lánzase en lo más recio de la contienda. ¡Estaba solo, muy solo, sin nadie junto a él!”. Sin duda ocurrió así (varios templos egipcios lo tienen tallado en sus paredes), aunque la versión hitita no dice lo mismo. Como no tendremos la versión hitita del biopic de Fraga, solo dispondremos de una verdad tallada en el templo televisivo: “¡Oh, Fraga, corazón inquebrantable, has hecho más tú solo que España entera! ¡Nadie se te parece cuando tu espada victoriosa pelea por España en la dictadura, en la transición o en la democracia!”.