26 septiembre 2013

SÍNDROME DEL ÚLTIMO CAPÍTULO DECEPCIONANTE

Tengo mucho miedo. Temo que este domingo a Skyler le dé por enrollarse con Pinkman y se escapen a casarse a las Barbados con Walter como padrino de bodas. Temo que Walter Jr se convierta en Heisenberg Jr a lo Osborn Jr convirtiéndose en el Duende Verde Jr. Me da por pensar que a lo mejor me despierto el lunes con la noticia de que ha habido un descenso masivo de extraterrestres desde el cielo de Albuquerque, con tan mala fortuna para ellos y tan buena para Walter que su única kriptonita es la meta azul. ¿Y si finalmente “Breaking bad”  da un giro inesperado y se convierte en una serie de terror gótico en la que todos los fantasmas de las víctimas del señor White regresan para llevárselo a ultratumba?

Sé que todas las series que en el mundo son corren el inquietante peligro de sucumbir al Síndrome del Último Capítulo Decepcionante. Durante temporadas y temporadas las tramas mantienen un nivelazo de cuyos hilos cuelgan millones de espectadores adictos worldwide; de pronto llega el episodio final de la temporada final y ¡catapofff! todo se resuelve de pena y la audiencia, colérica, agarra por las solapas al televisor exigiéndole explicaciones por haber arruinado para siempre una gran historia a la que ella ya pertenecían. Ocurrió con “Lost”, con “Los Soprano”, el último capítulo de “House” fue una birria considerable, ¡esta misma semana le ha pasado al mismísimo “Dexter”! Seguro que muchos de ustedes comparten mi comecome: ¿y si después de haber cuajado una de las cinco series de televisión mejores de la historia llega a la televisión USA el último capítulo de “Breaking Bad” y se va todo por el desagüe?

¿Y si -ay, ay, ay- la increíble narración de estos últimos capítulos continúa in crescendo y al final, de golpe, Walter se despierta y todo -pero todo todo, las cinco temporadas enteras-, había sido un sueño? Walter se levanta, besa a Skyler, lleva a Walter Jr al colegio, él mismo se va a dar clases de química al instituto y yo no vuelvo a ver televisión nunca más en toda mi vida.

2 comentarios:

Amarok dijo...

La diferencia entre "Breaking Bad" y series como "Lost" es que ésta última dependía demasiado de su final (y de los misterios); y como su capítulo final fue horrible y no resolvió nada, la serie acabó siendo mala (¡¡quiero que me devuelven el tiempo que perdí viéndola!!).

"Breaking Bad" podrá tener un último episodio decepcionante (que esperemos que no sea así), pero eso apenas influirá a la hora de considerarla como una de las mejores series de la historia (a no ser que hagan algo como lo del sueño, la invasión extraterrestre u otras ocurrencias de nivel de absurdo similar); todo lo que ha venido antes ha sido genial y no creo que un fallo en los últimos momentos pueda empañar todo ese desarrollo.

Fer dijo...

Llevo 22 años esperando el final de breaking bad, como el final sea decepcionante vendo mi alma a Milhouse.