12 septiembre 2013

NOSOTRAS AMAMOS A TAMARA

A mí, de verdad, me encantaría ver “We love Tamara”. Cualquiera que me conozca medianamente bien sabe que un personality show enteramente dedicado a la hija de Isabel Preysler y Carlos Falcó y Fernández de Córdova -Carlos Falcó y Fernández de Córdova es un solo progenitor, en contra de lo que la conjunción cópula tiva de su apellido parece indicar- es el tipo de espacio televisivo por el cual yo abandono mis discos duros, mis amigos y mi familia. El mismo concepto de “personality show” en sí me hace caer genuflexo víctima de un arrebato místico, más aun si es para postrarme ante un ser humano como Tamara Falcó, que, valiente como pocos serían, se atreve a desnudar ante las cámaras la experiencia vital de volver al gimnasio junto a su personal trainer, reír sin parar con Mario Vaquerizo y Alaska, o rezar devota y humildemente el rosario aprovechando un pequeño momento de recogimiento que le brinda un vuelo en avión privado. 

Insisto, daría todo lo daría por estar contigo y poder ver “We love Tamara”, pero, ah, mi condición masculina me lo impide. El P.S. -léase “pi-es”, pronunciación anglosajona para las siglas de “personality show”- se estrena hoy en Cosmo, cadena que se define programáticamente como el “canal exclusivo para las mujeres”. No tengo nada que hacer. La vida ha sido dura conmigo y me ha enseñado dos lecciones a base de sufrimiento: que siempre saldrá un número impar de calcetines de una lavadora y que conviene respetar el target comercial de una cadena si uno no quiere desatar maldiciones sobrenaturales que ríete tú de las de las tumbas egipcias. Mi pasión por Tamara Falcó sólo es igualada por mi respeto hacia los espacios mediáticos de visibilización y empoderamiento que Cosmo conquista para la mujer, y por ello hoy me acostaré nada más cenar a la espera de que mañana mis amigas me cuenten albornozadas -alborozadas en albornoz- el vuelco en sus vidas que ha supuesto el testimonio vital de Tamara. Tendré que esperar a que “We love Tamara” salga en DVD. Joder, espero que no se venda en una sección “exclusiva para las mujeres”.