01 septiembre 2015

TÚ A "ZOOM TENDENCIAS", YO A CALIFORNIA



Hoy recomiendo un programa al que no se presta la atención que merece: “Zoom tendencias”. Es cierto que es un espacio insufrible, pretencioso y elitista debido a que trata asuntos elitistas, pretenciosos e insufribles de un modo insufrible, elitista y pretencioso; pero hay que reconocerle que no suscita en el espectador la reacción de huida automática que provocan otros programas inaguantables. Cuando uno se tropieza con “Zoom tendencias” en La 2 apetece mirarlo detenidamente y demorarse durante un minutazo o dos antes de mandarlo al guano haciendo zapping. De este modo, gracias a esos instantes que uno espiga aquí y allá, y que atesora en su corazoncito, va sabiendo cuáles son las tendencias que marca la más rabiosa actualidad de la gente guapa que está a la última y sigue la moda de lo más de lo más. Y así, ¡oh, placer de dioses!, sabiendo todo eso, uno puede ponerse sibarita y darse el gustazo de darle un corte de mangas y hacer exactamente lo contrario.

Porque “Zoom tendencias” tiene un nombre pintiparado para su propósito: poner el foco en cada detalle de todas aquellas pijoterías sobrevaloradas de las que uno tiende a huir como alma que lleva el diablo. ¿Que “Zoom tendencias” visita una ciudad? Muy bien, pues veamos qué lugares están de moda para no ir por allí ni a tiros. ¿Que salimos de fin de semana? Estupendo, pues conozcamos ese hotelito tan cuqui del que nos habla el heredero que transformó a capricho uno de los palacios familiares siguiendo los consejos de su esposa aficionada a la decoración y el interiorismo para buscar alojamiento en otro sitio. ¿Que vamos a cenar o de vinos o de vacaciones? Vale, pues huyamos de estos restaurantes, estas bodegas y estos destinos. Es fácil saber cuáles. Basta tener la tendencia a escapar de “Zoom tendencias”.