16 septiembre 2015

DIOS SE ENFADA CON MARIO



Con motivo del estreno de la cuarta temporada de “Alaska y Mario” (MTV), Mario Vaquerizo abrió la boca y expulsó sonidos que formaron palabras que pasan a formar parte inmediatamente de la cultura popular. Las sentencias de Mario Vaquerizo deben ser tomadas muy en serio porque en los bares de barrio y en las cafeterías de los institutos y facultades no se habla tanto de Bauman o de Zizek como de Alaska y Mario. Y Mario abrió la boca y dijo…
 
1. “En `Alaska y Mario´ no hay personajes, hay personas. Personas con personalidad”. La Psicología tiene a partir de ahora el reto de asimilar las profundas implicaciones de esta revelación. Pero las personas sin personalidad pueden sentirse ofendidas.
 
2. “Yo, mientras no me canse de mí mismo, me da igual lo que piense la gente”. La Filosofía tiene a partir de ahora el reto de incorporar esta sentencia vaqueriziana al famoso “Conócete a ti mismo”, que pasaría a formularse más o menos así: “Conócete a ti mismo pero sin que llegues a cansarte de ti mismo”. Pero Sócrates puede sentirse ofendido.
 
3. Nosotros venimos de Andy Warhol, y si Warhol estuviera vivo tendría el mejor “reality”, y se llevaría fenomenal con Tamara Falcó, con Yola Berrocal, con Kim Kardashian…”. El Arte tiene a partir de ahora el reto de establecer la línea que conduce de Warhol a Kardashian y a los “reality”. Pero Mercedes Milá puede sentirse ofendida.
 
4. “Alaska aporta sentido común a la televisión”. La Sociología tiene a partir ahora el reto de redefinir el “sentido común”. Pero Mariano Rajoy, que tanto habla del sentido común y de la gente “normal”, puede sentirse ofendido.
 
5. “Soy muy inculto en muchas cosas. Pero yo para qué quiero saber los ríos. Creo que la cultura no está en saber dónde está el Tajo”. La Geografía tiene a partir de ahora el reto de reciclarse para que Sheldon Cooper no la añada a su lista de ciencias no reales. Pero los afectados por el trasvase Tajo-Segura pueden sentirse ofendidos.
 
6. “Nosotros no aportamos nada a la tele, sólo omnipresencia”. No sé qué tendrá que decir la Teología acerca de esto, pero estoy seguro de que Dios está muy, muy, muy, pero que muy enfadado con Mario.