13 septiembre 2015

PLUMAS DE GALLINA


En 1507 John Damian de Falcuis estaba en serios problemas. El rey Jaime IV de Escocia estaba empezando a cansarse de sus promesas incumplidas de encontrar la piedra filosofal. Aunque era el alquimista oficial de Su Majestad, sus intentos de obtener oro a partir de metales vulgares fracasaban una y otra vez, por lo que Damian intentó agradar al rey haciéndole una promesa igualmente sorprendente: encontraría la forma de que los hombres volasen. Para ello construyó unas alas hechas a base de plumas de ave y aseguró que volaría desde el castillo de Stirling hasta Francia. Se subió a las murallas del castillo, saltó desde ellas provisto de dichas alas y obviamente cayó como una piedra inmediatamente. Tuvo la inmensa suerte de romperse únicamente una pierna y cuando el rey le pidió cuentas de su nuevo fracaso, Damian atribuyó su caída a que había utilizado plumas de gallina para la construcción de sus alas, que es un ave que no vuela. Costó trabajo que el alquimista no lo volviera a intentar con plumas de águila.

Pero Televisión Española sí vuelve a intentarlo. Una y otra vez. Creó un programa rancio y revenido como “Jugamos en casa” con Los Morancos y lo lanzó desde lo alto de las murallas. Cayó a plomo contra el suelo. “Claro, es que la hora no era la adecuada”, se dijo, y creó un programa rancio y revenido como “La alfombra roja” con José Luis Moreno. Nueva pierna rota.  “Claro, es que el día no era el adecuado”, se dijo, y creó un programa rancio y revenido como “Así de claro” con Sáenz de Buruaga que igualmente se rompió la crisma contra el fondo de la audiencia. Pero sigue sin entender que sus programas no funcionan porque son rancios y revenidos. Sigue intentando llegar volando hasta Francia con plumas de aves. Intentando complacer al rey, acaba de construirse unas nuevas alas a base de un programa rancio y revenido de entrevistas con Bertín Osborne. Se sube a la muralla más alta del castillo de Stirling. Se lanza al vacío...