27 septiembre 2015

LA VENGANZA DE GONZO

Ten cuidado, Wyoming, porque falta el canto de medio pelo para que “El intermedio” deje de ser ese programa de El Gran Wyoming en el que sale Gonzo y empiece a ser ese programa de Gonzo en el que sale El Gran Wyoming. No tiene Gonzo todavía el pellizco inteligente de complicidad con el espectador de Jordi Évole ni tiene tampoco la credibilidad física de Ana Pastor ni la cintura de hábil regateador de Antonio García Ferreras, pero su trabajo es tan sólido, está tan estrictamente bien hecho cumpliendo todos los estándares de calidad del buen periodismo, que vuelve innecesario otro tipo de virtudes más volátiles, más mediáticas y carismáticas. Lleva un buen porrón de años currándose mucho la calle y las tripas de la noticia, y lentamente, sin grandes hitos ni trending topics, se ha convertido en el mejor periodista dentro de su género con el que contamos en nuestro país.

Así que cuidado, Wyoming. Todo alrededor de “El intermedio” es paradójico. El programa nació como un complemento de los informativos tradicionales de la cadena, pero está tan bien hecho que al final el programa humorístico ha terminado comiéndose a los propios telediarios de laSexta. Y la sección de Gonzo nació como un complemento del tono humorístico general de “El intermedio”, pero está tan bien hecha que al final sus reportajes -especialmente en momentos tan críticos como el terrible exilio de los refugiados sirios- han terminado comiéndose a las locuciones de Sandra Sabatés y a las bromas de El Gran Wyoming y Dani Mateo.

Es la venganza de Gonzo. Ha conseguido que el periodismo triunfe como un apéndice de un programa de humor que nació como un apéndice del periodismo. Cada reportaje suyo que emite “El intermedio” lleva como subtexto la tajante necesidad que la sociedad actual tiene del buen reporterismo y su empeño -y el de algunos más- en cumplir esa tarea. Yo que tú, Wyoming, iba pensando alguna pregunta incómoda para Gonzo, por si algún día eres tú el que tienes que hacérsela a él.

1 comentario:

Malapa dijo...

Totalmente de acuerdo Antonio. Hace ya tiempo que me falta tiempo con Gonzo, que creo que su aportación y su forma de hacer son imprescindibles pero cortas. Y, las más de las veces, me cruje lo de la pregunta incómoda al final. Me sobra. Creo que somos muchos los que queremos más Gonzo.