10 noviembre 2015

SIN TRAMPA NI PHOTOSHOP


La sombra de ese ser llamado Ylenia es cada vez más alargada. Emergida de “Gandia shore” y “Gran hermano VIP”, avanza en su papel de referente ideológico y se estrena como reportera cultural en el museo Thyssen. Si primero desveló su horizonte generacional señalando que sea como sea quiere hacerse rica, ahora critica el uso de Photoshop para manipular la imagen. En medio, se hizo varios apaños de chapa y pintura en un taller de cirugía. Manipular digitalmente las fotos es de cutres, lo que mola es manipular analógicamente la realidad. En este contexto, Jordi Évole meó el domingo fuera del tiesto con un “Salvados” sobre la información política en los medios de comunicación. O no.

El Consejo de Informativos de TVE, el mismo que pide que nuestra tele entreviste a otros líderes políticos igual que hizo con Rajoy y Sánchez, dictamina en un comunicado que “La 2 Noticias” sufrió censura para que no informara del compromiso de varios partidos por la independencia de RTVE. También estos días “The New York Times” llevó a su portada un amplio reportaje sobre la situación de los medios en España en el que señala el deterioro de TVE (desde el cambio legislativo hecho por el Gobierno para nombrar a su antojo y sin consenso al presidente de RTVE, hasta varios ejemplos recientes de manipulación informativa). De remate, RTVE ha perdido en una votación su actual presidencia en el Comité de Informativos de la Unión Europea de Radiodifusión. En este contexto, “Salvados” hizo diana. O tampoco.

Quizá tenga razón Ylenia y manipular la información política es de cutres pudiendo manipular la realidad. Hace unos días, Rajoy y Sánchez se reunieron a puerta cerrada. Mejor que manipular el “Telediario” es dar una única foto a los medios: esta es la realidad, no hay otra. En ella, el contrapicado magnifica y fortalece el añorado bipartidismo. El líder Rajoy es más alto, está mejor iluminado, incluso con un aura de luz alrededor de su preclara cabeza. Mientras habla, un oscuro y bajito Sánchez escucha y calla. Salió en todas partes sin trampa ni Photoshop.