6/3/17

TU PEZÓN ME SUENA


En la gala final de la recién terminada edición de “Tu cara me suena” Lorena Gómez, llevada por el furor de la recreación que estaba haciendo de Rocío Jurado, hizo un movimiento impetuoso que le llevó a mostrar parcialmente uno de sus pezones durante dos o tres décimas de segundo. Resultado: trending topic mundial. Uno de los vídeos virales más visto en las redes durante estos días. Titular en todas las páginas de internet dedicadas al mundo de la televisión. ¿Era verde, o azul, o estaba coloreado a rayas como el arco iris? No, era un pezón color pezón tirando a pezón. ¿A lo mejor tenía alguna forma poco habitual extravagante… no sé… era cuadrado, piramidal, estaba situado en un borde de la mama en vez de estar en su centro? No, aunque sólo se apreció mínimamente, nada indicó que su forma y localización no fuera la habitual de los pezones en la especie humana. ¿Poseía alguna otra particularidad que mereciera ser destacada? ¿Se cogía la wifi con él, se disparaba como los de Afrodita la de Mazinger, era un emoticono con una carita sonriente que guiñaba un ojo? Tampoco.

Entonces, ¿por qué el revuelo? ¿Quizá existía una leyenda urbana previa que señalaba que Lorena Gómez carecía de pezones y la audiencia ha saltado sobresaltada -la redundancia es intencional- al comprobar su error? ¿Se parecía mucho la sección de pezón emergido de Lorena Gómez a la correlativa sección de pezón de Rocío Jurado completando así la caracterización y la imitación del personaje? ¿Ha entrado recientemente Teherán TV en el accionariado de Atresmedia? No, no y no. Un inesperado fallo en los mecanismos de mantenimiento de las más arraigadas normas sociales abre una brecha por la que se cuela lo prohibido, y lo prohibido no tiene otro interés que el que le otorga su condición de prohibido. Lo verdaderamente dramático de los tabúes es comprobar la absolutísima banalidad de las cuestiones que encubren. Toda una civilización construida para impedir que la areola y los corpúsculos de Morgagni de Lorena Gómez vean la luz. Tu pezón me suena. Especialmente porque son todos iguales. Boys, boys, boys...