01 septiembre 2009

MULILLEROS Y MONOSABIOS

Empieza la nueva temporada, pero antes hay que despedir la anterior como se merece. La prisa es tanta que los nuevos programas saltan a la arena antes de que a los mulilleros y los monosabios les dé tiempo a retirar los cuerpos de los toros sacrificados en la corrida anterior y preparar el ruedo para la siguiente carnicería. Pero aquí somos unos profesionales respetuosos y no estamos dispuestos a permitir esta falta de educación. Hemos de despedir como se merece “Escenas de matrimonio”, que anteayer por fin recibió la estocada que tanto tiempo llevábamos esperando.

Paseo por Gijón, tarde del último domingo de agosto. Arde la calle al sol de la playa de Poniente. Yates y banderas, vendedores de pulseras, nenas con vestidos de colores eludiendo amores al pasar. La rotación de la Tierra hace que el horizonte termine por ocultar el Sol. Pronto serán las 21,45 horas y empezará la última emisión de “Escenas de matrimonio”. A la hora convenida estoy allí, como un solo hombre, tomando unas botellas de sidra en Cimadevilla con los amigos. Hace falta valor, hace falta valor, de espaldas al televisor.

El cuerpo recién sacrificado de “Escenas de matrimonio” no sólo debe ser retirado del ruedo. Debe ser descuartizado, incinerado y destruido hasta que no quede rastro. Las “Matrimoniadas” de “Noche de fiesta” ya demostraron una vez que son capaces de sobrevivir a la muerte del programa que les dio la vida, así que cabe la terrible posibilidad de que esta criatura de José Luis Moreno sea capaz de sobrevivir a un holocausto nuclear. Por eso cada gota de su sangre que hay podido quedar empapando la arena del ruedo audiovisual debe ser localizada y eliminada, no vaya a ser que cobre vida nuevamente. Y ahora sí, que suelten ya los nuevos programas que mantienen encerrados en los toriles. Recemos para que no nos pisoteen.

2 comentarios:

Lilith dijo...

Somos la única especie en la tierra que ha acabado con todos sus predadores naturales, y la única también que puede acabar con gran parte de las enfermedades, virus y achaques varios que nos merman. ¡¡Algo tiene que haber que acabe con nosotros!! No está mal que sea la tele. Lástima que no nos duela. Aunque a algunos parece como si les doliera :)

gero dijo...

Volverá. Es una desgracia, no vamos a poder hacer nada para remediarlo, nos podemos hacer un búnker. Pero volverá. Mala hierba nunca muere, dicen. Cosa más cierta no la hay.

Yo ya estoy viendo Decogarden por si se les ocurre hacer un búnker, tomar nota.