30 septiembre 2009

EL APRENDIZ DE BARBERO

Con sinceridad, habría preferido ver un musical sobre los nazis o una entrevista al estilista de la princesa Letizia antes que perder una hora de mi vida con esa apología de la selección artificial llamada “El aprendiz”. Pero ya es demasiado tarde. Seamos positivos. ¿Qué he aprendido de “El aprendiz”? He aprendido que no soporto a ese tal Luis Bassat, al que todo el mundo llama “señor Bassat”, un publicista que aparenta ser el rey del mundo y es lo bastante majadero como para dejar caer que el premio más importante del programa es poder trabajar con él. No aguanto a esos dieciséis tipos y tipas dispuestos a ser millonarios a costa de lo que sea, o a pisar a alguien “si se lo merece”, o a aplastar “como una uva” a quien se interponga en su camino. Me da grima la forma del programa, y el fondo, y la planta, y el alzado, y el perfil. “Dentro del programa vamos a ser todos enemigos”, dice un concursante. Y lo peor de todo es que se lo cree.

¿Han visto la película “El método”, de Marcelo Piñeyro? “El método” es más inquietante que “El aprendiz”, más dura, más deprimente y, seguramente, más realista. Yo les recomiendo ver “El método” y pasar de ese puto spot del genio y figura del tal Bassat y de todas esas chorradas en torno al liderazgo, la competencia salvaje como una de las bellas artes y la forma de ganar pasta “por acoso y derribo”. Personalmente, jamás compraría un bote de aceitunas a ninguno de los horribles concursantes de “El aprendiz” (ni, mucho menos, un coche usado), pero tampoco trabajaría para el “señor Bassat”, un barbero con experiencia clínica que se cree un cirujano.

No creo en la idea de “éxito” que supura “El aprendiz”. No creo en su idea de “equipo”. Tampoco creo que “si uno es perseverante consigue sus objetivos”, como asegura el señor Bassat. Supongo que el cementerio del mundo de los negocios, el marketing, la publicidad y tal y tal está lleno de cadáveres perseverantes que estaban dispuestos a comerse el mundo con patatas. Sí, sí, ya sé: estoy despedido. Pues vale. ¿Puedo irme ya a ver “CSI”, señor barbero?

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Es curioso que se emita este programa con la situacion de la economica y los millones de parados, la gente solo cree lo que ve en TV, por lo tanto cosas como gritar "esta despedidos " será parte de la cultura española

Anónimo dijo...

Donald Trump si tiene carácter, si no recuerdo mal, el premio era trabajar para el y no regalar un montón de dinero sin más.