03 septiembre 2009

MICROGESTOS

El comienzo del primer capítulo de "Miénteme", -el superestreno de Fox del otro día con pretensiones de convertirse en el superestreno de Fox de toda la temporada-, promete, pero no sé el qué. El doctor Cal Lightman está interrogando a un sospechoso de haber colocado una bomba en una iglesia con la que pretende provocar una masacre; el abogado del sospechoso se encarga de que su defendido no diga ni media palabra; el científico comienza a recitar la lista de iglesias de la zona, hasta que al llegar a una de ellas se levanta seguro de que ha descubierto cuál es. La policía acude al lugar, encuentra la bomba y la desactiva. El doctor Lightman está especializado en el análisis de microexpresiones faciales que le permiten saber con seguridad cuándo alguien miente, cuándo se pone nervioso, cuándo duda, cuándo teme ser descubierto, etc.


Microexpresiones faciales. Mooolan. A lo largo del capítulo vemos docenas en primerísimo plano y cámara superlenta. Pasarían desapercibidas para la inmensa mayoría de la población pero no para Lightman y su equipo. Ni para mí después de haber visto el estreno de "Miénteme". Veo a Iñaki Gabilondo en el arranque de su nueva temporada en Cuatro y reparo en una levísima elevación de la barbilla que realiza durante medio segundo justo antes de desviar su mirada hacia Silvia Intxaurrondo. Mmm... está disimulando. Matías Prats mira fijamente a la cámara, pero analizando fotograma a fotograma sus microexpresiones faciales se puede apreciar una mínima tensión en la comisura de los labios durante una de las frases. Miente. Ana Pastor (¡qué lujo para la televisión pública!) entrevista a Trinidad Jiménez en los nuevos "Desayunos de RTVE"; todo va bien hasta que se toca fugazmente la oreja izquierda con la mano. Está ocultando algo.

Soy un discípulo de Lightman. Atiendo a los microgestos de las personas cuando hablan. Pero atiendo tanto que no me puedo fijar en el contenido de lo que están diciendo. Gabilondo, Prats y Pastor mienten, pero, carajo, acabo de darme cuenta de que no sé sobre qué.

4 comentarios:

Elenía dijo...

¡Qué buenísima es! Yo vi el pre-estreno hace tiempo y me gustó bastante aunque también dudo de que la materia pueda estirarse lo suficiente como para dar un par de buenas temporadas (levanto la ceja dudando y desafiando a la serie). Lo que no me gusta es lo de la hija adolescente rebelde (tenso los labios = desprecio) porque ya tuvmmos bastante de eso: papá profesional y el mejor en su materia tiene problemas con su hijita. Pobre, (ladeo la cabeza mientras escribo esto y sonrio irónicamente) qué penita me dan los dos.

Lilith dijo...

Sólo tú podías haber hecho una reflexión tan profunda que abarca toda la superficie de todas las cosas. “Me he concentrado tanto en sus movimientos más imperceptibles que sé que mienten, pero no sé sobre qué”.

Hay refranes del tipo: “para conocer las cosas míralas de cerca, para amarlas míralas de lejos”, o “los árboles no te permiten ver el bosque”. Supongo que la sabiduría popular está de acuerdo en que la distancia es un factor estrictamente cuantitativo que sin embargo, a medida que se estira y se encoge, aporta “cualidad” a las cosas de las que nos separa.

Las peores discusiones que he tenido con las personas que quiero se debieron a que estaba mirando tan de cerca lo que estaban haciendo que no me daba cuenta de para qué lo hacían.

Anónimo dijo...

todo esto viene de paul eckman, al que yo vengo estudiando hace años dentro de la profundización dentro de la comunicación no verbal.... y aunque hay mucha ficción en la serie, y es un poco exagerada, pero si reconoces alguno de los gestos.

muy recomendable eckman, sobre todo para la gente que vivimos de negociaciones y con gente falsa todo el dia!!!

Carolus dijo...

Mas sobre lenguaje corporal en http://www.personal.able.es/cm.perez/lenguaje_del_cuerpo.html