27 diciembre 2009

EL DÍA DE LOS INOCENTES

El día de los inocentes era más divertido cuando se celebraba el 28 de diciembre. Como todo el mundo sabía que era el día de las inocentadas resultaba más difícil colarla y se disfrutaba más. Ahora se recurre a lo fácil, a gastar las bromas días antes, pero así cuela todo y no tiene mérito.

Por ejemplo, Samanta Villar, la chica de Cuatro que vive durante 21 días las situaciones más extremas, se despidió el otro día anunciando el contenido del próximo programa con estas palabras: “Como no es lo mismo contarlo que vivirlo, voy a hacer porno durante 21 días”. Qué simpática, nos quiere hacer creer que en vez de pasar las navidades en familia se las va a pasar haciendo porno: tres semanas de noche de amor que no van a ser a la vez noche de paz como pasa en el villancico. No cuela, Samanta.

También lo intentó un jefazo de laSexta diciendo que estaba deseando que la ley prohibiera los concursos de call TV para poder dejar de emitirlos; pero es que, claro, mientras tanto los siguen emitiendo porque dan dinero. Qué cachondo, el tío. Igual que nuestros legisladores que dicen que primero prepararon una Ley Audiovisual que prohibía emitir juegos de azar en horario infantil y cuando llega el sorteo del día 22 la cambian porque tienen miedo de que los niños se queden sin la cantinela del sorteo de Navidad. Por Dios, una broma tan pesada no se la cree nadie.

Pero eso no es nada al lado de la inocentada que están intentando gastarnos estos días las grandes cadenas de televisión: después de pasarnos años creando cadenas nuevas para aumentar el pluralismo y esas cosas, ahora se quieren quedar con nosotros haciéndonos creer que se van a fusionar para que cuatro gatos (bueno, dos) manejen el cotarro. Y para aumentar el pitorreo dicen que se juntan Antena 3 y laSexta por un lado, y Telecinco y Cuatro por otro. Fíjate qué gracia que así empatan sumando nueve. A otro perro con ese hueso, que no somos tontos y el día de los inocentes es mañana.

2 comentarios:

Topanga dijo...

Tú sí que eres inocente, Antonio Rico. ¡No puede haber noches de amor en el porno porque el porno se graba de día! En fin… Que Samanta pruebe con el porno se veía venir desde que pasó 21 días en una mina boliviana. Le dijo algo así a una minera del lugar: “Yo que tú me habría replanteado tener sexo por dinero antes que meterme a trabajar en la mina… porque no sé dónde hay más mierda, si en tu vida o en tu pelo." ¿Quién quiere escarbar en las profundidades de una galería pudiendo elegir que el señor Galería te escarbe en tus profundidades?

Diógenes (a.k.a.) PUNKSNOTDEAD dijo...

Más que a hacer porno sería mejor que la metieran en uno de esos puticlubs de carretera, para "sentir en sus propias carnes la dura vida de las trabajadoras sexuales". Seguro que se le quitaban las ganas de ir de guay. Por cierto, vaya potra que tuvo con lo del juicio de los hierros.