05 septiembre 2011

EL DESEMBARCO

Tras el aluvión promocional protagonizado por la serie “El barco” de Antena 3 en el FesTVal de Vitoria, algo sacamos en claro: vamos a pasar los próximos meses con los nervios nerviosos. Dicen los responsables de esta fantástica serie, quiero decir, de esta serie fantástica, que en la segunda temporada que está al caernos encima los espectadores estarán intranquilos. Ojalá fuera eso todo. Viendo lo que anuncian, más intranquilos estaremos los que no seremos espectadores de esta serie para adolescentes porque ya tuvimos bastante con la primera temporada de este sucedáneo acuático de “El internado”.

Pase que para mantener la atención de sus seguidores, además de mantener a la plantilla de actores permanentemente semivestida como hicieron hasta ahora, esta segunda temporada añada monstruos marinos prehistóricos (que, en buena lógica, dejarán de ser prehistóricos en el momento que aparezcan), mosquitos asesinos (redundante: el mosquito transmisor de la malaria ya es el animal que más seres humanos mata en el mundo) y “cataratas en el mar debido a las placas tectónicas” (desde la película “2012” no habíamos visto un pretexto de pseudociencia-ficción más disparatado). Lo que no tiene pase es que el director David Molina afirme ufano que, a diferencia de otras series, “El barco” logra en esta segunda temporada “su máxima eclosión”. Los misterios, intrigas y secretos del guión de “El barco” quedan en nada al lado de esta declaración (hasta ahora todas las series del mundo habían eclosionado en el primer episodio, como no podía ser de otra manera cuando nace algo: pues esta no).

Pero es que además anuncian que esta temporada tendrá más episodios que la primera, uno de los personajes principales morirá y encontrarán a cuatro náufragos que se incorporarán al reparto de la serie. Si marcha uno y llegan cuatro, en ese barco son cada vez más durante más tiempo. ¿Y si vuelven a eclosionar todos en una tercera temporada? Como para no estar intranquilos.

1 comentario:

Prensa Caliente dijo...

Joer parece que usemos la misma mente o algo :/ toy completamente de acuerdo con: "sucedáneo acuático de “El internado”"