24 octubre 2011

ALMACÉN DON MANOLO LES OFRECE...

Supongamos que usted está muy interesado en potenciar el aprendizaje de la dulzaina, los conciertos de dulzaina y la música de dulzaina. Y supongamos que es el feliz dueño de una poderosa empresa. Una empresa de las gordas. Pues si usted donara un dineral para que esa música popular no se perdiera, para que el folclore patrio no decayera, para que las fiestas tradicionales conservaran lo mejor de la tradición, TVE no emitiría un programa semanal en Teledeporte ni miniespacios diarios en La 2 sobre música, sobre folclore, sobre fiestas o sobre tradiciones en los que saliera el nombre de su empresa para que todos los espectadores pudiéramos saberlo y agradecérselo de la manera que se agradecen estas cosas: comprando sus productos.

¿Se debe esto a que TVE no emite publicidad? Podría ser, pero no. En Teledeporte y La 2 hay un espacio sobre los olímpicos españoles que está patrocinado por una buena retahíla de grandes empresas que descaradamente exhiben sus logotipos. Se llama “Objetivo 2012”. Y La 2 emite una gilichorrada titulada “La felicidad (en cuatro minutos)” que no es que esté patrocinada por una conocida marca de refrescos de cola que no es Pepsi, es que es aún peor: se trata de un engendro televisivo inventado por el “Instituto Coca-Cola de la felicidad”, algo que nos repiten cada día para que los espectadores podamos saberlo y agradecerlo de la manera que se agradecen estas cosas.

Si llegara el día en que Manolito se hiciera rico al frente de “Almacén don Manolo” y quisiera anunciarse en una cadena ‘sin publi’ como TVE, no debería patrocinar música, medicina, arquitectura, pintura, literatura, ciencia, escultura, investigación, folclore o asuntos irrelevantes por el estilo, sino aquellos por los que apuesta nuestra tele para congregar en ellos la mayor cantidad de patrocinadores y benefactores que sea posible. Manolito debería gastar sus cuartos en deporte y felicidad. Y si los demás necesitan dinero que hagan rifas de la Lotería de Navidad.