23 octubre 2011

VIERNES NOCHE

Cinco cadenas, cinco, nos ofrecen sus programas recién hechos en casa para que pasemos la noche del viernes. ¿Qué es eso de que encendemos la tele y no hay nada que ver? Ese día se nos amontona el trabajo.


Pero dejadme, ay, que yo prefiera la oferta de La 2. Hay que empezar, eso sí, esquivando “La suerte en tus manos” (una birria de miniespacio si no fuera porque puedes aprender de él que la suerte de no caer en la ludopatía esta en tus manos: basta con empezar no aficionándote a ver en la tele programas sobre juegos de azar). Empieza después una noche estupenda con “Buscamundos”, la propuesta del gran Vicente Romero para viajar por el lado oculto de los viajes turísticos. Tras visitar Haití y el Nueva York más desconocido, anteayer le tocó el turno a Camboya, un hermoso lugar donde no corremos el peligro de encontrarnos con Carmen Lomana tomando el sol en el río Mekong. Después llega una singular iniciativa de “La 2 noticias”: los viernes nos regalan un telediario ‘de autor’ en el que por un día un invitado hace el informativo según sus criterios y gustos. Tras el paleoantropólogo Juan Luis Arsuaga y el escritor David Trueba, anteayer pasamos un buen rato con el contagioso optimismo vital de Albert Espinosa. Un modo eficaz de comprobar que la objetividad informativa no existe. El mejor remate es la siguiente media hora con un programa capaz de reconciliarte con la tele, la humanidad y el mundo entero. Se llama “Entre2aguas” y es un viaje musical de la mano de Javier Limón que cada viernes consigue dejarnos boquiabiertos y felices. Encuentro de la música americana y mediterránea con España de bisagra, De Caracas a Lisboa, de Buenos Aires a Estambul, de la tele a tu corazón.

Habrá quien prefiera “La hora de José Mota” en La 1. No está mal. O “Supernanny” y “Callejeros” en Cuatro. Tampoco está mal. O “Atrapa un millón” en Antena 3. Pues vale. Pero lo de “Sálvame Deluxe” en Telecinco, eso, de verdad, no hay quién lo entienda.