19 agosto 2012

FÚTBOL Y ARROZ CON LECHE

Los locos de las series siempre vemos los viejos capítulos de “Frasier”, “Friends” o “The Wire” como si fuera la segunda vez. Las cosas buenas de la vida son así. La primera vez que se prueba el arroz con leche, que se ve “Casablanca” o que se escucha el “Get back” de los “Beatles” es la primera vez, y eso es inolvidable. Pero, a partir de ahí, cada cucharada de arroz con leche que explota en la boca, cada palabra de Rick que nos llena el corazón y cada nota de “Get back” que nos devuelve a una azotea de Londres son siempre la segunda vez. No la tercera, o la sexta, o la vigésimo quinta. Siempre la segunda. En cambio, los locos del fútbol vemos los viejos partidos (aunque sean los partidos de la temporada pasada) de la Liga de Campeones o del campeonato de Liga siempre como si fuera la primera vez.

Los culés sabemos que el Barça no ganará al Madrid en el Camp Nou y, sin embargo, cuando Ronaldo recibe el balón y se queda solo antes Valdés todavía esperamos que el portero azulgrana haga la parada de su vida. Y no. Los madridistas ven a su equipo jugar la semifinal de la Liga de Campeones en el Bernabeu contra el Bayer de Munich y, aunque saben que la Décima tendrá que esperar, confían en que Ronaldo y Sergio Ramos no fallen sus penaltis. Pero fallan. Lo que hace diferente al fútbol, lo que hace grande a este deporte, es que la emoción de un partido no se pierde con el tiempo. Esperamos un agudo comentario de Frasier Crane o una réplica genial de Chandler y, cuando se producen, nos reímos como si fuera la segunda vez que escuchamos ese comentario y esa réplica. Valdés es batido por Ronaldo en el Camp Nou siempre por primera vez. En el último capítulo de la segunda temporada  de “The Wire”, alguien se burla de los apellidos griegos y el detective McNulty lo corta diciendo que los griegos “crearon la civilización”, pero su compañero “Bunk” Moreland añade: “Y dar por el culo, también”. Este rudo diálogo de “The Wire” se escucha siempre por segunda vez, pero cada vez que Ramos falla su penalti lo hace por primera vez.
            
Siempre por primera vez o siempre por segunda vez. Esa es la diferencia entre un partido de fútbol y el arroz con leche.