14 agosto 2012

EL LADO BUENO DE LA VIDA


Grandes sorpresas en la ceremonia-fiesta de clausura de los Juegos Olímpicos de Londres. El mundo cantó “Imagine” con John Lennon y se divirtió siguiendo el juego a Freddie Mercury. Volvieron las “Spice Girls”, en cinco taxis. Desfilaron las “top models”, navegó Annie Lennox y se homenajeó a “The Who”, “Pink Floyd”, David Bowie y los “Bee Gees”. Cantó George MichaelEric Idle, de los “Monty Python”, cantó “Mira siempre el lado bueno de la vida”, y a todos nos entraron una ganas tremendas de silbar y de ver otra vez “La vida de Brian”. Antes de los discursos, se izó la bandera de Grecia, en homenaje a los inventores de los Juegos Olímpicos. Y, en ese momento, apareció la reina de Inglaterra, acompañada de Sean Connery vestido de James Bond. Saludó con la mano, se puso las gafas, sonrió y pronunció uno de los discursos más breves de su reinado y, quizás, el más importante: “El Reino Unido de la Gran Bretaña e Irlanda de Norte quiere celebrar el fin de los Juegos Olímpicos de Londres devolviendo a Grecia los mármoles del Partenón expoliados por Lord Elgin y custodiados en el Museo Británico. Pedimos disculpas por el retraso. Los mármoles del Partenón son tan hermosos en Londres como en Atenas, pero deben volver a Grecia porque no cuadran con un cielo más pequeño. Gracias”. Aplausos. Lágrimas. Isabel II, emocionada, abandona el estadio olímpico del brazo de Sean Connery. Los “Rolling Stones” interpretan una versión rockera del himno griego.

No fue así. Isabel II no apareció por el estadio olímpico. Sean Connery, tampoco. Ni James Bond. Ni los “Rolling Stones”. El Reino Unido de la Gran Bretaña e Irlanda de Norte no devolverá jamás los mármoles del Partenón, que seguirán encarcelados en el Museo Británico hasta que las cucarachas hereden la Tierra. La bandera griega sí ondeaba, tan azul y blanca como siempre, bajo el pequeño cielo de Londres. Después de los Juegos Olímpicos de Londres, no habrá menos huecos en el Nuevo Museo de la Acrópolis, en Atenas, tan cerca del Partenón y tan lejos de Isabel II. Por lo demás, fue estupendo silbar “Mira siempre el lado bueno de la vida”.

1 comentario:

Denise Aldonza dijo...

¿Y no es un poco raro que en una ceremonia del deporte la principal homenajeada sea la música británica? Seré rara, pero me pareció una gala publicitaria del Reino Unido y bastante insulsa. Eso sí, el decorado del principio era una pasada.