26 junio 2014

LA MALA REPUTACIÓN DEL REY


Y yo que había elogiado tantas veces la BBC, la bella, la traidora, criticó a mi amigo el rey. Y yo con mis elogios… Bueno, ya saben cómo sigue (y si no lo saben, bisoños jovenzuelos, oigan primero “Marieta”, de Javier Krahe; y “Marinette”, de Georges Brassens, después).

La BBC es una reconocida cadena productora de contenidos de gran calidad y prestigio. Ahí están, por ejemplo, las deslumbrantes series documentales del naturalista David Attenborough. TVE no es capaz de producir nada semejante, pero al menos ha tenido la gentileza de reconocer su enorme valor retransmitiéndolas en repetidas ocasiones.

Pero, todo hay que decirlo, TVE es buena, jodidamente buena, haciendo ficción. Y además es generosa: estas semanas multidifundió en su canal internacional su extensísima producción sobre la abdicación exprés, el nombramiento exprés y el aforamiento exprés (del rey, el rey y el rey, respectivamente). Así todo el mundo, y no solo los españoles que pagamos la fiesta, pudo ver la genial labor creativa realizada por TVE en la construcción de unos personajes más simpaticotes y bondadosos que los que en su día interpretó el difunto Michael Landon. ¿Se acuerdan de Michael “Blandon”? Pues eso.

Pobre TVE, dinero tirado. La BBC no solo no repite lo que dice TVE –como dictan las más elementales normas de cortesía–, sino que ha cambiado el guion. Afirmó estos días que las prisas por aforar a Juan Carlos no se deben a que, como repite TVE a todas horas, él es muy bueno y los malos son muy malos; sino a que el español Alberto Sola Jiménez y la belga Ingrid Jeanne Satiau pueden volver a presentar unas demandas por paternidad que hasta ahora habían sido rechazadas porque disfrutaba de un estatus especial que le proporcionaba inviolabilidad e irresponsabilidad.

En la BBC, sin pretensión, tiene el rey mala reputación; haga lo que haga es igual, todo lo consideran mal. ¡Ah, Brassens!