03 junio 2014

SIGUE SIENDO EL REY


Reconozcámoslo: la programación televisiva prevista para ayer lunes era una birria. En sus reuniones de trabajo, los espacios matinales habían tenido que conformarse con unos contenidos flojos e insípidos. Los últimos crímenes no daban más de sí y en Telecinco nadie había abandonado el plató indignado porque le habían dicho a la cara lo que había firmado en el contrato que le iban a decir a la cara. Incluso Mariló Montero había pasado mal la noche anterior buscando desesperadamente una ocurrencia de las suyas con las que disimular una mañana que se anunciaba larga y aburrida. La tarde y la noche no pintaban mejor. En “Entre todos” tenían casos de personas que lloraban poco, no tenían niños enfermos o carecían de ancianitos suficientemente desesperados. Por la noche el vacío era tal que La 1 incluso había tenido que anunciar la emisión irregular del penúltimo capítulo de “Cuéntame cómo pasó”.

Pero la situación más difícil la vivían los informativos. La actualidad política, económica e incluso deportiva estaba detenida. No pasaba nada ni en España ni en el resto del mundo. Nada de nada. El Mundial aún no había llegado y ya se había dicho todo lo que se podía decir de Podemos. Ni monzones en Bangladés, ni tornados en Kansas, ni terremotos en Japón. En las redacciones se hacían llamadas desesperadas a todos los zoos del mundo en busca de imágenes del nacimiento de algún oso panda, canguro albino o pareja de delfines gemelos a los que dedicar media hora para rellenar unos informativos planos y sin pulso.

Fue entonces cuando nuestro rey, en un supremo esfuerzo por servir a su país, decidió abdicar. Así la tele tendría algo que decir. Primero se dio la noticia para que las cadenas tuvieran para ir tirando. Luego, con la agilidad que le caracteriza ya demostrada la noche del 23-F, el rey grabó un mensaje institucional que todas las cadenas pudieron emitir con lágrimas de agradecimiento en los ojos. Los antes marchitos informativos, florecieron entonces repletos de imágenes, opiniones y testimonios de sentido y hondo agradecimiento al rey.