24 septiembre 2008

VALIENTE LEÑA

Mercedes Milá, que habla de “Gran hermano” como si le diera de comer, dice que ella nunca entraría en el programa porque para exponerse así hay que ser muy valiente. Siguiendo ese razonamiento, podemos suponer que nunca veremos a Milá en “¡Mira quién baila!” porque para exponerse así también hay que ser muy valiente. La verdad es que ahora mismo no sé si quedarme con la valentía de esos chavaletes de “Gran hermano” que nos aturdirán con sus bobadas durante unos cuantos meses, o con la valentía de esos famosetes que nos aturdirán con sus bailes antediluvianos durante unas cuantas semanas. Ya lo tengo. Me quedo con la valentía de los comentaristas de TVE que nos aturdieron en la Copa Davis de tenis.

Nadal no gana 800 euros al mes, como esos jóvenes que según la Gran Demagoga Milá no pueden evitar la tentación de hacer tonterías por dinero. Nadal, a diferencia de Ana Obregón o José Ortega Cano, tampoco produce vergüenza ajena mientras se gana la vida a raquetazos. Pero que Nadal no sea un joven escaso de pasta o un patético ex-torero no justifica que los comentaristas encargados de narrar sus hazañas caigan en el patrioterismo más cutre y casposo. Al parecer, los comentaristas deportivos deben mantener las formas mientras se trate de un partido de fútbol entre dos equipos españoles, o un partido de tenis entre dos tenistas españoles, o una carrera de 1.500 metros en la que sólo participan atletas españoles. Pero con la selección española de fútbol ya vale todo. Y con el equipo de Copa Davis. Y en un Mundial de atletismo (¿se acuerdan de “Leña al moro”, aquél titular a toda página de un diario deportivo que apuntaba al maravilloso atleta marroquí El Guerrouj?). Aprovechando que la semifinal de la Copa Davis se jugaba en una plaza de toros, nuestros españolísimos comentaristas se empeñaron en torturarnos con símiles taurinos durante tres largos días. Jugaban españoles contra yanquis, así que valía todo. Leña.

Partido Nadal-Roddick. Nadal gana el segundo set 6-0. Los comentaristas están lanzados: “Que salgan los cabestros y se lo lleven por la puerta de arrastre”. Se referían a Roddick. Es sólo un ejemplo entre cientos. Qué valientes, nuestros comentaristas. Quizá los veamos en la próxima edición de “Gran Hermano” o “¡Mira quién baila!”.