24 septiembre 2010

EL PROBLEMA DEL CONSECUENTE



Según la lógica formal proposicional, si damos por válida una falsedad podemos con igual validez deducir a partir de ella cualquier cosa. Esta académica afirmación tiene su correspondencia con infinidad de expresiones coloquiales. ¡Anda ya, si tú eres capaz de correr cien metros en doce segundos, yo soy el papa de Roma! Sí, hombre, tú te pasaste el fin de semana entero en casa estudiando y yo viajé a la Luna. ¿Qué tú has cocinado esta paella? Sí, ya, y yo soy premio Nobel... Las autoridades venezolanas denegaron la entrada en el país al equipo de "Salvados" alegando que éstos necesitaban un visado especial del que carecían, tras lo que los responsables chavistas afirmaron que Jordi Follonero Évole y su programa "formaban parte de una campaña de manipulación y desinformación que desde EE.UU. y España se coordina contra Venezuela".

Gracias, Chávez. Gracias, ya que una majadería como ésta nos permite jugar de forma deliciosa con el problema del consecuente. Porque si es cierto que el Follonero conspira contra Chávez en colaboración con los EE.UU. entonces el mundo se vuelve un lugar fascinante. Entonces el increíble videoclip de Berto & The Border Boys "Me he puesto tetas" ("Y puedo tocarlas aunque no estés aquí / eran las dos únicas cosas que molaban de ti") es un videoclip auténtico que llegará al número 1 de Los 40 Principales, al igual que es un auténtico temazo la respuesta que han hecho las chicas de "Sé lo que hicisteis" con "Me he puesto paquete" ("Me he puesto paquete y me queda de lujo / Me he puesto paquete y si quiero lo estrujo"). Si "Salvados" colabora con campañas antirrevolucionarias entonces es cierta la portada de "Men’s health" con Franco mostrando abdominales que sacó el otro día Wyoming. Es lo que tiene ser un revolucionario bolivariano del siglo XXI, que le pone tableta de chocolate al Caudillo, paquete a Patricia Conde, tetas a Berto y consigue que el Follonero sea un agente de la CIA.

1 comentario:

david dijo...

Fantástico, a lo Flight of the Conchords. Pura televisión, puro humor, puro Berto.