16 septiembre 2010

LA MALDICIÓN DEL PASO CAMBIADO

La maldición del paso cambiado, que hace a Antena 3 fracasar una y otra vez en el género televisivo de la telerrealidad, se ha cumplido una vez más. Anteayer por la noche organizaron su programación con la siguiente propuesta kamikaze: primero, “El Marco” (previo), después “El Marco” (estreno), y por último “El Marco: en directo”. Y se les ocurre lanzar semejante sobresaturación de marcos y molduras justo el día que en La 1 el Barça juega la Champions, y en Cuatro estrenan la esperada serie “Los pilares de la tierra”. Resultado: un leñazo para el previo, un porrazo para el estreno, un zambombazo para el directo, un descalabro general para “El Marco” y un premio “Cernícalo del mes” para el programador loco de Antena 3 que gestó tal hazaña.

Que, a ver, en el programa se lo currraron contándonos la vida de todos los concursantes para que nos fuéramos identificando con alguno de los participantes y así nos engancháramos y eso, pero es que ese día ya estaba todo el pescado vendido. La dosis de identificación de la que somos capaces ya estaba con el Barça o con el priorato de Kingsbridge. Y Patricia Gaztañaga se metió a hurgar por los rincones sin barrer de las vidas ajenas con el mismo cuajo y desvergüenza que ya se gastaba en “El diario de Patricia”, pero aquello no podía funcionar porque no había nadie mirando. Si es que hasta los adictos al zapping tenían dificultades para llegar al botón 3 del mando a distancia y cada poco tenían que retroceder al 1 porque se oía a los del bar de abajo cantar un gol tras otro.

Y en esto, amiguitos, se quedó el estreno del formato que revolucionará la telerrealidad a nivel mundial, en que los dueños del invento no miraron a quién le vendían la franquicia y pasó lo que tenía que pasar.

- Eh, mira, que ahora los participantes viven atrapados en 20 metros cuadrados.
- Déjame en paz que estoy viendo la tele.