26 septiembre 2010

ESPEJISMO

Sally Davies se compró un Big Mac y lo fotografió en su casa durante 137 días seguidos. El aspecto que tenían la hamburguesa y las patatas fritas tras esos cuatro meses era prácticamente idéntico que el que presentaban en la primera foto. El tiempo no pasaba por ellos, que es una de las peores cosas que se puede decir de cualquier cosa. Si algo es real, envejece, da fruto, se pudre. Si algo no se altera en 137 días no es más que un espejismo, no pertenece a la realidad y no deja huella cuando desaparece. Yo he comenzado un experimento semejante al de Sally Davies pero aplicado al mundo de la televisión: he grabado el documental sobre Belén Esteban del otro día y el estreno de "Un país para comérselo" que TVE emitió casi simultáneamente. Risto Mejide hablando sobre la princesa de San Blas por un lado y por otro Juan Echanove e Imanol Arias recorriendo España a base de luces, gastronomía y risas. Voy a ver 137 veces, una vez por día, cada uno de los programas y voy a anotar cómo les va afectando el tiempo. A ver qué pasa.


Mi hipótesis es que el tóxico de Telecinco permanecerá incorrupto. Como los residuos radioactivos, la terbutilhidroquinona o las pesadillas recurrentes. Pero las andanzas de los hermanos Alcántara por el sur de Cádiz irán evolucionado con cada revisión, y cada día mostrarán un matiz diferente: las tortillitas de camarones evocarán recuerdos en movimiento, los churros del Puerto de Santa María no crujirán igual cada vez que los pruebe Echanove, esas delicias de atún nos llevarán a diferentes partes de España según volvamos a ver el programa de mañana, de tarde y de noche, de lunes o de domingo. "Un país para comérselo" se pudrirá, sí, como el deseo, la infancia o las mareas, pero ése es el precio que hay que pagar por ser real. "La princesa del pueblo" continuará bigmacmirándonos desde su rictus fiel al pause y al bótox. No es que esté bien conservada. Ni todas las salinas de Sanlúcar de Barrameda podrían conseguirlo. Es que, a diferencia de las canciones de Javier Ruibal, lo de Belén es tan sólo un espejismo.

3 comentarios:

enric dijo...

Muy buen artículo, bien razonado y mejor narrado.

Sonia dijo...

Solo matizar un detalle, era una hamburguesa del menú happy meal no un bigmac. Pero me ha gustado el artículo igualmente. :)

Aquí dejo el un enlace por si alguien quiere ver la hamburguesa:
http://www.refinery29.com/happy-meal-art-project.php

Anónimo dijo...

Un ejemplo de que la televisión es exactamente lo que dice Antonio Rico es esto:

http://corredordeencierros.blogspot.com/2010/09/fraudulento-montaje-para-un-debate.html?spref=fb

Por favor, leedlo, sé que a algunos no os pillará por sorpresa, pero es que es de vergüenza.