20 abril 2012

NEUTRINOS SUIZOS MUSICALES

Es como si se encontrase un triángulo cuyos ángulos no sumasen 180 grados. Como si apareciera un planeta cuya órbita no fuera elíptica sino rectangular. Como si se encontrase un ácido y una base que reaccionando no produjesen una sal y agua. Expertos de todo el mundo están viniendo a nuestro país para estudiar un fenómeno que parece desafiar una solidísima ley científica hasta ahora incuestionable: los programas de las cadenas privadas hacen lo que sea con tal de mejorar su audiencia. Pues bien, ha aparecido uno que no lo hace: “El Número Uno”, en Antena 3. Los televisionólogos del planeta se están cuestionado los fundamentos elementales de su ciencia y empiezan a preparar tesis doctorales sobre el asunto. Lo de los neutrinos suizos que viajaban más rápido que la luz ha pasado a ser considerado una fruslería.

“El Número Uno” comenzó su temporada con grandes cifras de audiencia que lograban el hito de superar a GH. Con el paso de las semanas ha ido descendiendo levemente: sigue manteniendo buenos índices de espectadores, pero ya lleva dos semanas registrando un porcentaje menor que la deposición de Mercedes Milá. Lo sabe Telecinco, lo sabe Antena 3, lo saben los críticos de la mar océana y lo sabe usted mismo, querido lector: bastaría con que se insultase un poco a los concursantes de “El Número Uno”, con que se picoteara un poquitín en su sexualidad, con que un miembro del jurado empezara a comportarse como un matón hijodeputa y no mantuviera el respeto y el cariño que hasta ahora están manteniendo todos, con que se forzaran situaciones de mal rollo entre los cantantes, para que la audiencia de “El Número Uno” subiera los tres o cuatro puntitos que le falta para ser el programa líder de la televisión actual.

¿Por qué no lo hacen? Aunque sólo sea por no tener que tirar a la basura todo lo que sabíamos sobre televisión hasta ahora, ¿por qué no se comportan como todos los demás? Y, sobre todo, ¿por qué Sebas Noséqué cantó tan bien el “Let’s stay together” de Al Green?