01 abril 2012

"LA VIDA SIN ALGUNO DE NOSOTROS"

Después del éxito de “La vida sin nosotros” convendría que alguna productora se animara a rodar “La vida sin alguno de nosotros”. En la serie documental original se describe cuál sería el curso del planeta y de la huella del hombre si de pronto pasara algo que nos borrara de pronto, una luz cegadora, un disparo de nieve. El puente de Brooklyn se desmoronaría sobre el East River al cabo de 45 años. Sin fluido eléctrico en las ciudades se pudriría la comida que guardan los frigoríficos, los botes de conservas explotarían por la presión de los gases internos producidos por los microorganismos, las cucarachas experimentarían un auge reproductivo tal que literalmente formarían un mantillo que cubriría todas las partes no sumergidas del planeta. Doscientos cincuenta mil años después toda la obra del ser humano yacería descompuesta y corroída bajo matorrales o desiertos, y sólo se conservaría de nuestro paso por el Sistema Solar alguna especie de perro particularmente agresivo y el color naranja de las zanahorias.

La vida sin nosotros cambiaría por completo la historia de nuestro planeta. Qué gran momento para producir “La vida sin Europa”, -un megaseísmo con estudios de geografía política hunde el continente europeo en el mar; el planeta continúa su curso-, “La vida sin la rueda”, -hartas de que pi sea irracional, las ruedas dejan de funcionar todas a la vez; hala, a ver cómo os las arregláis-, o “La vida sin Abraham”, -adiós a las tres religiones monoteístas de la historia por culpa de una diarrea agudísima durante la lactancia-. Mi preferida sería “La vida sin Aida Nízar y Víctor Sandoval”, tipejos que dieron a “Sálvame” la victoria televisiva de la noche del viernes. Un día después de Aida Nízar y Víctor Sandoval: todo sigue igual. Un año después de Aida Nizar y Víctor Sandoval: todo sigue igual. Diez mil millones de años después de Aida Nízar y Víctor Sandoval: todo sigue igual. “La vida sin alguno de nosotros”, próximamente en Canal Historia. Imprescindible para que queden algunas cosas definitivamente claras.